"Los equipos de organización del Dakar se han abocado de inmediato a la construcción de un recorrido alternativo que presente las mejores condiciones de seguridad y de atractivo deportivo en Argentina y Bolivia", ese párrafo figura en el comunicado que emitió ASO para informar sobre la baja de Perú, y deja en claro que esta sorpresiva novedad hizo tambalear a los organizadores que develarán el misterio en la segunda quincena de septiembre.
Ante esto, la ola de rumores, de especulaciones e informaciones estuvo a la orden del día. La gran mayoría de los especialistas en la materia creen casi nula la chance de que se sume un nuevo país e imaginan un Dakar "argentinizado" teniendo en cuenta que existen rutas, caminos y recorridos aptos, y sobre todo listos, para rearmar un mapa sin tener que buscar un plan "B".
Un rumor que comenzó a rondar es la posibilidad que Mendoza sea el punto de partida de la competencia, teniendo en cuenta que la Ruta 40 es una fija de los Dakar Series y existe la traza justa, con paso a Bolivia incluido, para poder completar las etapas que quedaron acéfalas con la ida de los incaicos.
Claro está que, de darse, sería todo un suceso para la provincia y sería un arranque ideal para el nuevo Gobierno que asumirá a fin de año. Y si bien en la primera traza no aparecía en su recorrido, los organizadores tienen a Mendoza como una plaza fuerte y eso también suma al momento de decidir.
De todas maneras no hay que aventurarse ni ilusionarse con la posibilidad pero lo cierto es que si uno hila fino es una opción tan grande como el hueco que dejó la salida peruana en el mapa de la edición que se disputará en enero.