Transcurrían 12 minutos del primer tiempo cuando un hincha de Rosario Central ingresó al campo de juego para agredir al Vasco Arruabarrena, y aunque no logró su cometido, alcanzó a dejarle "un regalito" al entrenador Xeneize.
Afortunadamente, el hombre en cuestión fue detenido justo a tiempo, aunque alcanzó a arrojarle una remera naranja al Vasco, la cual hacía alusión a la final de la Copa Argentina y el trabajo de Diego Ceballos.