Un juego benéfico entre los policías y bomberos de Nueva York terminó con una gresca inimaginable.
Golpes iban y venían entre los improvisados deportistas, quienes dejaron de lado el compromiso y dieron un muy pobre espectáculo ante miles de personas que observaban el juego.
El objetivo del compromiso era recoger fondos para los niños y viudas de ambos departamentos de seguridad, en los Estados Unidos.
A pesar de que en las imágenes el conflicto se ve más que impresionante, aparte de ojos morados y uno que otro golpe, ninguno sufrió lesiones de gravedad.