Luego de la dura caída ante Quilmes, el vestuario estuvo en silencio durante largo trecho, en donde los jugadores y cuerpo técnico tuvieron una charla.
Sin demasiadas explicaciones, pero con la necesidad de dar vuelta este presente, uno a uno abandonaron la zona baja del Gargantini y algunos se animaron a dar su parecer sobre la situación.
Aquí las palabras de Caballero y Romero: