Hatred hizo su aparición estelar a principios de 2015, colmando todas las expectativas de quienes esperaban un título sádico con todas las letras.
Este shooter isométrico es muy entretenido, aunque algo repetitivo. Su diseño de niveles fue muy bien recibido y posee un gran tono estratégico, sumado a su apartado técnico. La adrenalina y las ganas de matar duran hasta el final.