Las almohadas suelen cambiar de color con el paso del tiempo y aparecen manchas amarillas o marrones no muy agradables a la vista. Esto suele suceder por el paso del tiempo, el sudor o la humedad.
Si bien parece que estas almohadas ya no pueden recuperarse, podemos implementar un truco casero para dejarlas en mejor estado y mucho más limpias.
Cómo quitar las manchas amarillas de las almohadas
Para aplicar este método necesitás bicarbonato de sodio, agua oxigenada y jabón líquido para ropa. Antes de comenzar, es importante revisar la etiqueta de la almohada para comprobar que puede lavarse y que los productos no dañarán el material.
Mezclá media taza de agua oxigenada con media taza de bicarbonato y una cucharada de jabón líquido.
Aplicá la preparación directamente sobre las manchas amarillas.
Frotá suavemente con un cepillo o una esponja.
Dejá actuar durante unos 30 minutos.
Lavá la almohada siguiendo las indicaciones de la etiqueta.
Dejá secar completamente antes de volver a utilizarla.
Cómo evitar que vuelvan a aparecer
Para mantener las almohadas limpias durante más tiempo, es importante lavar las fundas con frecuencia y evitar que acumulen humedad. También conviene ventilar las almohadas y, siempre que sea posible, dejarlas algunas horas en un lugar seco y con buena circulación de aire.
De esta manera, se puede reducir la acumulación de sudor y humedad y mantener las almohadas en mejores condiciones durante más tiempo.