Beyoncé es una de las artistas más influyentes en todo el mundo. Al principio, con su grupo Destiny’s Child lograron alcanzar el éxito posicionándose dentro de los más escuchados, y luego se lanzó como solista conquistando cerca de 30 Premios Grammy, por lo que estamos hablando de un icono a nivel mundial.
Con esta increíble carrera, no es de sospechar que su fortuna sea grande. Forbes en el 2021 publicó que la misma ascendía a 440 millones de dólares, y que ocupaba en ese momento la posición número 73 en el ranking de las mujeres más ricas de Estados Unidos hechas a sí mismas (America’s Richest Self-Made Women).
Beyoncé es una de las artistas más ricas.
Desde que tiene 8 años la artista está introducida en el mundo del entretenimiento, y a lo largo del tiempo no solo se dedicó a la música, sino que además incursionó en entornos como la televisión, el cine, el streaming y la moda, triplicando así sus ingresos gracias a su don súper abarcativo que nunca deja de sorprendernos.
Aunque desde hace un tiempo sus discos no están llegando al éxito que se supondría, y esto genera muchas dudas respecto a cómo sigue generando dinero a mansalva. ¡Mira lo que se dice al respecto!
¿Cómo genera la artista una fortuna cada vez más grande?
The Financial Times exploró cómo la artista genera tanto dinero y sacó algunas interesantes conclusiones, y es que sus discos no están teniendo el mismo impacto que en épocas anteriores a pesar de ser una de las más escuchadas y con mayor éxito en la industria musical.
Por ejemplo, su último álbum, Renaissance, pasó casi inadvertido fuera de Estados Unidos, y en su país solo logró posicionarse en el puesto 7 de la lista Billboard de ventas, estimando que solo se generaron alrededor de 325.000 copias en su primera semana, lejos de las cifras que manejan otras cantantes importantes como Adele, Lady Gaga o Taylor Swift, y lo mismo pasa con proyectos anteriores.
Pero Beyoncé tiene algo distinto al resto, y es que trata de mantenerse alejada del aire competitivo que marca a los artistas de hoy en día. Es muy cuidadosa con su marca y sabe que su música no cumple con los estilismos del siglo XXI, sino que se orienta más a los orígenes negros y a la música house. La artista limita enormemente sus apariciones públicas generando un aura de misterio y altura que pocos pueden comparar.
Además, en el actual mundo musical es mucho más redituable vender entradas que discos. Y en este sentido, la intérprete arrasa con las giras, al igual que su esposo, el rapero Jay-Z: el último tour que hizo reunió casi 2.2 millones de asistentes sumando 290 millones de dólares.
Por lo tanto, se podría deducir que este es el secreto de su fortuna: mantener el misterio, trabajar en torno a proyectos más lucrativos y concentrados, y centrarse en la distinción de su música para seguir diferenciándose del resto.