Nuestra casa puede verse reluciente y muy ordenada, pero hay espacios, objetos y artefactos que albergan una gran cantidad de gérmenes y bacterias imposibles de ver a simple vista. Por eso es muy importante que incorporemos a nuestra rutina de limpieza una buena desinfección en las superficies.
Convivimos a diario con millones de microrganismos, algunos, incluso pueden ser beneficiosos y no implicar riesgos para nuestra salud. La humedad y las temperaturas cálidas proporcionan el mejor lugar para que los gérmenes se multipliquen plácidamente en el interior de tu hogar.
Existen lugares que, por su uso y características, son los que más suciedad albergan y deben ser desinfectados de forma diaria.
Foto: Hogarmania,com
Los dispositivos tecnológicos
Los teléfonos celulares, tablets, control remoto, teclados y mouse se llevan el primer puesto. Un estudio de la Universidad de Barcelona develó que las pantallas táctiles pueden llegar a tener hasta 30 veces más bacterias de la tapa del inodoro.
Para poder limpiarlos sin dañarlos es aconsejable usar alcohol al 70% y un paño descartable. Incorpora esta rutina todos los días y tus dispositivos siempre estarán impecables.
Esponjas y paños de cocina
Si se pone uno de estos elementos bajo un microscopio, lo que verás seguramente te dejará sin palabras y al borde del shock. Las esponjas y paños de cocina son un caldo de cultivo para todo tipo de bacterias, muchas de ellas potencialmente peligrosas para tu salud.
Foto: Sanoyvital.com
Según un estudio alemán publicado en la revista Scientific Reports, lavarla con detergente o meterla al microondas es contraproducente, debido a con los gérmenes que se concentrar en estos materiales son mucho más resistentes.
La recomendación de los científicos es desinfectar la esponja y los paños después de casa uso en una solución de 9 partes de agua por una de lavandina. También señalan que lo mejor es utilizarlas durante un periodo no superior a una semana.
Bachas, fregadero y grifería
Sea en el baño o en la cocina, las bachas, fregaderos o piletas y su grifería otorgan las condiciones perfectas para la proliferación de gérmenes. Aunque no lo notemos, es muy difícil deshacerse de la materia orgánica después de lavar los platos o de los restos de jabón cuando los higienizamos las manos.
Limpiarlas a diario con lavandina es lo único que nos mantendrá a salvo de pescar alguna enfermedad.
Tablas de cortar
Hace tiempo que nos familiarizamos con términos como “contaminación cruzada” y hemos puesto mayor atención en los elementos de nuestra cocina que utilizamos para manipular los alimentos.
La tabla de cortar es uno de esos utensilios que pueden echarnos a perder nuestra comida si no la higienizamos con propiedad.
Foto: Hogarmania.com
Sea de madera o de plástico, los cortes que producimos en los materiales producen rendijas donde los gérmenes se desarrollan. Lavarlas con detergentes y luego desinfectarlas con lavandina es lo más recomendable. También es importante renovarlas cada tanto.