El cruce de Acceso Este y Nicolás Serpa se ha convertido en un foco de inseguridad según los vecinos de Maipú. Desde hace varias semanas, los delincuentes arrojan piedras de gran tamaño desde el puente a los conductores para poder robarles. El área depende de Vialidad Provincial y quienes habitan la zona se quejan también por el estado de la calzada y la falta de iluminación.
Piedras en el Acceso Este
Circular por el Acceso Este se ha convertido en un calvario para los vecinos de Maipú que pasan a diario por la calle Nicolás Serpa para ir a la Ciudad de Mendoza o al Este de la provincia.
Los delincuentes se paran sobre el puente y arrojan piedras de gran tamaño sobre la ruta y a los costados para intentar dañar los parabrisas y que los conductores se vean obligados a frenar la marcha del vehículo.
Cuando los autos se detienen, los delincuentes aprovechan se abalanzan sobre los autos y roban a las personas que van a bordo. La metodología de robo no es nueva, en el 2000 se conocieron los primeros casos y las zonas problemáticas eran los accesos a la ciudad.
El problema de los vecinos de la zona
Además, los vecinos de la zona insistieron en las malas condiciones de la calle Nicolás Serpa y la conexión con el Acceso Este. “Las entradas y las salidas del acceso son un desastre. Esto parece zona liberada”, contó a MDZ una vecina del lugar. “No hay luminarias, en la parte de asfalto hay baches gigantes, se ven las piedras que tiran al costado y hay partes de ripio. Es la zona muerta del municipio”, agregó. La gestión de esa calle depende de Vialidad Provincial y no de la comuna. Es parte del área tomada por la Provincia y cedida por la Nación.