La apertura del acto homenaje estuvo a cargo del Doctor Francisco de Santibañes, presidente del Consejo Argentino para las relaciones internacionales (CARI) a quien acompañó Ana María Ramírez, la directora del Comité de Cultura. En el cierre, Eloísa Squirru, hija de Rafael Squirru, con emotivas palabras agradeció a la mesa reunida para recordar las distintas facetas de preclaro humanista y al numeroso público que se dio cita en la sede del CARI de la calle Uruguay.
La ocasión sirvió además para presentar una muestra de los retratos del homenajeado que le hicieron distintos artistas durante su fecunda vida. Se mostraron junto a importantes obras de la colección del CARI, incorporadas en su momento por recomendación de Squirru.
La mesa conformada por artistas, galeristas, críticos, alumnos y amigos de Squirru (que tuve el honor de integrar) ahondó en facetas memorables de su personalidad matizadas con jugosas anécdotas que redondearon el perfil del prohombre de nuestra cultura.
Así el acto adquirió un tono cordial lejano del acartonamiento, el mismo con que Squirru (magnífico orador) solía encarar sus charlas y conferencias.
Participaron Enrique Batemarco, Ana Candioti, Álvaro Gutiérrez Zaldivar, Graciela Ieger, Jacques Martínez, Graciela Molinelli, Fernando O`Connor y Daniel Pérez.
Epistolar, desde el exterior el poeta Fernando Demaría, contemporáneo de Rafael y (junto con Augusto Rodríguez Larreta) su íntimo amigo de la vida lo recordó diciendo:
“Nunca trató un tema banal, ni criticó a una persona. Vivía para la afirmación de los valores de la vida, de la cultura, de la amistad. No era un “causeur” que cultivara lo decorativo. Su conversación fluida y sencilla abarcaba lo esencial de los temas, y lograba expresar con la mayor naturalidad sus opiniones más profundas. Creo que ese don de comunicar lo más profundo de él conversando fue la característica de su vida y de su obra”.
* Carlos María Pinasco es consultor de arte.
carlosmpinasco@gmail.com