Cada 31 de marzo se celebra el Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Colon. Como sucede con todas las enfermedades que pueden ser tratadas si se detectan a tiempo, se establece una efeméride para hablar del tema, generar conciencia, conocer más detalles y poder prevenirlas.
Es un tipo de cáncer que comienza en el intestino grueso (colon), la parte final del tubo digestivo y suele afectar a adultos mayores de 50 años, pero en ciertos casos puede ocurrir antes.
Al cáncer colorrectal (CCR) sólo lo supera el cáncer de mama en la mujer y el de próstata en el hombre; además, es la segunda causa de muerte por cáncer en el país.
Según las estadísticas, en Argentina mueren alrededor de 20 personas por día por cáncer de colon y el 60% de los tumores de colon se diagnostican en etapas avanzadas, lo que genera la necesidad de que el tratamiento sea más agresivo y con una menor tasa de curación. Por el contrario, cuando el diagnóstico es temprano, en el 90% de los casos es posible la recuperación.
Una de las formas de detectar el cáncer de colon es a través de una colonoscopia.
¿Qué es una colonoscopia?
Según la Sociedad Americana de Cáncer, una colonoscopia es un procedimiento que usa un médico para observar el interior del colon y del recto con un colonoscopio, un tubo flexible del grosor de un dedo que tiene una luz y una pequeña cámara de video en uno de sus extremos. Se introduce por el ano y se lleva hasta el recto y el colon.
Si bien este estudio se puede utilizar por diversas razones, a la mayoría de los pacientes se les receta para buscar pólipos o cáncer en el colon y en el recto. El objetivo de las pruebas de detección es buscar cáncer en las personas que no presentan síntomas. "Si durante la colonoscopia se observan áreas anormales, se pueden extirpar (hacerles una biopsia) y analizarlas para ver si presentan cáncer", explica la prestigiosa organización.
Además, una colonoscopia de detección también puede prevenir algunos cánceres colorrectales al encontrar y extirpar pólipos (masas en el revestimiento interno) antes de que se conviertan en cáncer.
Por lo general, una colonoscopia se puede hacer como procedimiento ambulatorio; es decir, que no se necesita pasar la noche en un hospital. Antes de iniciar la prueba es posible que le administren un sedante (en una vena, o IV) para que se sienta relajado y somnoliento durante el procedimiento. Esto lleva a que la mayoría de las personas no puedan recordar el procedimiento.