Todavía quedan rincones de Mendoza en los que la hora de la siesta representa un interludio de tranquilidad en mitad de la jornada. Es así en buena parte de la Cuarta Sección de Ciudad, aunque este jueves la paz se quebró cuando dos delincuentes ingresaron en un comercio de la calle Tucumán 299.
Eran las 15.33 cuando Adrián (36) abrió la puerta de su negocio de pesca. No para que entraran los rufianes, claro, sino para recibir a un conocido. Pero atrás venían dos maleantes con armas de fuego, que amordazaron a quienes estaban en el local y se llevaron seis cañas de pescar más una mochila de montaña.
Los delincuentes huyeron a pie, con el botín a cuestas. Las cámaras de seguridad del lugar, no obstante, muestran los rostros de los cacos, de manera que hay posibilidad de que sean capturados.
Intervino la Oficina Fiscal 13 de Comisaría 4°.