Circulando por Paso de los Andes, apenas se pasa Manuel A. Sáez, en Ciudad, el bache que compartimos aquí ya es parte del paisaje. Generado por una obra de Aysam en un domicilio particular, lleva ahí casi 90 días.
Es decir que ha cumplido rigurosamente con el "aislamiento obligatorio" que determina la cuarentena del coronavirus.
Vecinos de la zona reconocen que se suelen asustar por el ruido de los "llantazos" a cualquier hora del día. E incluso advierten la posibilidad de accidentes ante un neumático que se reviente o la "mordedura" de una piedra que se dispare como un inesperado proyectil.