Las vacaciones son momentos placenteros para disfrutar en compañía o en solitario, que ayudan al relax y fomentan el entretenimiento antes de retornar a las obligaciones cotidianas. Pero pueden arruinarse ante un accidente en la ruta, en la playa o incluso en una simple pileta, por lo que es fundamental garantizar ciertas normas de seguridad que eviten o minimicen cualquier daño posible.
En ese sentido, el Ministerio de Salud, Desarrollo Social y Deportes de la provincia brinda algunas recomendaciones para disfrutar de unas vacaciones seguras, según el sitio en que se encuentren los veraneantes y las actividades que realicen al aire libre.
Prevención de accidentes viales
Usar cinturón de seguridad y, si se maneja, nunca tomar bebidas alcohólicas.
Los chicos siempre tienen que viajar atrás y en la silla correspondiente.
Usar casco para andar en bici, moto, cuatriciclo, etc.
No circular por la playa en vehículos motorizados.
No permitir que los chicos conduzcan.
Prevención de accidentes en el agua
Asegurarse de que siempre haya un adulto que sepa nadar controlando a los niños.
Evitar que los chicos jueguen o se sumerjan en aguas no autorizadas o desconocidas.
Enseñarles a los chicos a nadar y a respetar las señales de peligro.
Recordar que los más chicos pueden ahogarse en poca agua y en pocos minutos.
Prevención de infecciones que se transmiten por el agua
Cambiar el agua de la pileta diariamente o agregarle cloro.
Evitar tragar agua.
Nunca bañarse en agua estancada.
Siempre lavarse las manos con agua segura y jabón después de ir al baño.
Para evitar infecciones en los oídos, secárselos bien después del baño. Se puede usar una toalla de manera suave y se aconseja inclinar la cabeza hacia los lados para que los oídos queden en posición que permita que el agua salga.
Prevención ante una tormenta eléctrica en la playa
Salir del agua.
Ponerse ropa y calzado secos.
Irse de la playa.
No refugiarse bajo un árbol, un paraguas o una sombrilla.
Alejarse de objetos metálicos.
Prevención ante posibles quemaduras de sol
En épocas de altas temperaturas es importante que se adopten ciertas medidas para evitar el golpe de calor, quemaduras, deshidratación y otros problemas de salud.
La exposición excesiva al sol puede producir envejecimiento de la piel, cataratas y cáncer de piel. Por eso:
Evitar la exposición entre las 10 y las 16 y permanecer en espacios ventilados.
Usar protector solar con factor de 30 o más y renovarlo cada 2 horas y después de salir del agua.
Evitar por completo la exposición al sol de los niños menores de un año. Los mayores de esa edad pueden estar al sol solo en horarios permitidos y con la protección necesaria.
Usar ropa clara, anteojos de sol y sombrero.
Si se va a realizar actividad física, hacerlo en las horas de menos calor, usar ropa holgada, liviana, de colores claros. Llevar siempre una botella de agua para mantenerse hidratado. No esperar a tener sed. Tomar abundante agua antes, durante y después del ejercicio.
Hay grupos que potencialmente pueden resultar más afectados: las mujeres embarazadas; los bebés y niños pequeños; las personas mayores de 65 años y quienes padecen enfermedades crónicas como por ejemplo afecciones respiratorias o cardíacas, hipertensión arterial, obesidad o diabetes.