Actualmente hay una gran tendencia a cuidarse más y cuando decidimos hacer un cambio para estar mejor, muchas veces, tomamos decisiones drásticas o hacemos cambios bruscos. Uno de los grandes mitos es dejar el consumo de harinas. Hoy queremos centrarnos específicamente en el famoso dicho de “las pastas las dejo porque engordan”. Lo primero a aclarar es que si las pastas nos gustan y disfrutamos comerlas, no comerlas mas no es la solución, sino aprender a combinarlas en cantidad y frecuencia. Las harinas o carbohidratos no van a desaparecer de nuestra vida o rutina, porque siempre van a existir encuentros donde estén presentes. Tarde o temprano vamos a volver a incluirlas en nuestra “dieta” y muchas veces, terminamos comiéndolas en exceso por habernos prohibido antes.
Para no tomar una decisión grande como la de suprimir algún grupo de alimentos, es necesario consultar con un profesional de la salud y evaluar por qué y para qué estamos tomando esa decisión. A continuación, damos algunos consejos generales a tener en cuenta:
Las pastas se pueden comer, pero hay técnicas para minimizar el impacto sobre la glucemia y así poder bajar el índice glucémico que se genera naturalmente en el organismo. La idea es no generar picos glucémicos elevados. Al combinarlas con vegetales de hoja verde, por ejemplo, logramos este objetivo.
Fundamental prestar atención en la cantidad: no es lo mismo medir un plato playo lleno de pasta, que un plato chico lleno (siempre nos referimos al ras).
Elegir platos de tamaño mas lógicos, ni enormes ni muy chicos.
Otro dato clave a entender es el concepto de grupo de alimentos e hidratos de carbono. La pasta forma parte de los hidratos de carbono de absorción rápida, cuando ingresa al organismo, genera aumento del azúcar en sangre (de forma rápida) y esto causa una respuesta rápida de la insulina (que es la reguladora del azúcar en sangre). En el organismo, cuando sube rápido la insulina, se fabrica grasa y aumenta el apetito para la próxima comida (por eso cuando comemos platos abundantes de pastas, bien potentes, nos da ganas de seguir comiendo o de comer cosas dulces inmediatamente).
Entonces, ¿cómo disminuyo esa absorción rápida? Recurro a la verdulería y ahí… depende mucho del ingenio de cada uno para acompañar estas pastas con alguna rica combinación de verduras. Generalmente lo que mejor queda son verduras cocidas, en woks, pero también pueden elegir pastas en forma de ensaladas y utilizar verduras crudas. La ventaja de esta combinación es:
Menos calorías en mi plato (por incluir más verduras y menos pastas).
Más hidratos de carbono de absorción lenta (por incluir los vegetales).
Mas saciedad (porque incrementa la porción de mi plato y no como cantidades pequeñas).
Incorporación de fibra.
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Una publicación compartida por Real Nutrición (@real_nutricion) el 23 de Ago de 2019 a las 9:03 PDT