Regalale a tus hijos tiempo, no tecnología.
Si tiene menos de un año, nada. El que lo llena de regalos se lo regala a sí mismo. Sacalo a pasear. Llevalo al parque. Si sos el padrino o la madrina, llevatelo a pasar un lindo día.
Regalá afecto. Llevalo a la montaña que lo va a disfrutar.
Pero si tiene más de un año, no regalemos celulares: no es un dispositivo para niños. Las redes no están pensadas para ellos.
Alejemos a los chicos del consumo por el consumo mismo, el "para quedar bien".