La ley de Movilidad será una realidad en poco tiempo y podrán funcionar de manera regulada aplicaciones como Uber y Cabify. En ambos casos los representantes de estas compañías manifestaron su interés en desembarcar en Mendoza y por lo tanto en el mediano plazo deberíamos tener más opciones para transportarnos.
La llegada de estos servicios, con las reglas que impondrá la administración de Cornejo, significará -además- que exista competencia en un sector monopólico del que muchas veces somos rehenes.
Para quienes utilizan el taxi hoy para eventualidades o en forma esporádica para viajes más extensos, pueden elegir en el momento lo que sea más conveniente. Sin embargo, para quienes utilizan el taxi todos los días, es fundamental saber en qué forma se calcula la tarifa de cada alternativa, considerando que cada empresa tiene una forma distinta de cálculo de sus precios.
Los tres servicios
En el primero de los casos, el de los taxis regulares, el cálculo de la tarifa es conocido y corresponde a la bajada de bandera (la base por iniciar el uso de un vehículo que hoy cuesta $20,92), sumado al cobro de una ficha cada 80 metros de recorrido ($1,10 en la actualidad).
En el segundo caso, el de Uber, la tarifa es un poco más compleja y se forma a partir de varios ítems. La app fija su tarifa con un precio base, por los kilómetros recorridos, el tiempo que dura el viaje y, además, una cuota de solicitud. En Buenos Aires, por ejemplo, la tarifa base es de $20, el kilómetro se cobra a $6,50, por minuto de viaje se suma a $2,40 y la cuota de solicitud corresponde a un 3,5% del total.
Al usar Uber también se debe considerar que -en algunas zonas- cuando hay alta demanda del servicio, se aplica un aumento que ronda el 20%. También suma un recargo por más de 30 kilómetros de recorrido.
En el tercer caso, Cabify, el cálculo es más simple y parecido a los taxis regulares. La aplicación española cobra por kilómetro recorrido, sin importar el tiempo del trayecto, pero los precios base son más altos que los que maneja Uber. Por ejemplo, en Buenos Aires cobra $25 kilómetro y baja a $18,11 cuando el recorrido es de más de 10 kilómetros. El sistema de tarifas es diferente en el interior y en Rosario, por ejemplo, la tarifa es de $23 por km más una base de $46. También tarifas mínimas y diferenciadas, dependiendo del sector de la ciudad donde opera.
En el caso de los taxis y Cabify, hay un cargo extra diferenciado por los minutos de espera. Además, se debe considerar que los servicios de las app en los lugares donde ya están funcionando se fijan en relación al cobro de los taxis y en Buenos Aores, por ejemplo, las tarifas son casi un 30% más altas que las de Mendoza.
Cuando la ley de Movilidad sea promulgada y las app puedan ser utilizadas, comenzarán a calcular sus precios para Mendoza considerando impuestos, seguros y exigencias que pide la provincia.
Considerando todos estos puntos, a la hora de elegir será importante considerar cada situación. Si va a llamar un auto de Uber en horario pico en el centro puede ser más costoso, considerando que cobra el tiempo del recorrido y que aumena por la demanda. Si va a hacer distancias largas y te expones a demoras por tránsito, quizás tu elección debe ser Cabify. O si estás en el centro y un trayecto corto, la opción es el taxi.
Conocer estos cálculos también sirve para entender que las app no significan la desaparición de los taxis, sino que serán una competencia que obligará a mejorar un servicio que hoy es ineficiente y que debe mejorar para poder cumplir con los requerimientos de los mendocinos.