Ha pasado en otras ocasiones. En la elegante avenida Emilio Civit de Ciudad hay un caño de agua subterránea que con asiduidad convierte a la avenida, entre las calles Olascoaga y Rodriguez, en una pileta.
Supuestamente la empresa de aguas debería darle una solución definitiva.
Estado inútil.
Paralelamente, el semáforo de la esquina con Rodriguez no funciona con la alternancia temporal debida. Por ello se hacen colas por Rodriguez y numerosos automovilistas impacientes pasan en rojo, sin esperar los largos minutos que transcurren entre verde y verde. Peligroso.