Sharon es el nuevo nombre de la adolestente trans de 17 años que llegó hace un poco más de un año a Mendoza. Vino porque se enamoró de quien hoy es su novio mendocino.
Para ella trans significa "atravesar tu cuerpo", pero sueña con que no la sigan nombrando así cuando logre finalizar con todos los cambios físicos que se ha propuesto. Ella quiere sentirse mujer y dejar de contar la historia que hoy se animó a contar a MDZ.
- ¿Cómo fue tu trámite para cambiar tu identidad en el DNI?
- La regente de la Dynaf me llevó a conversar con Eleonora (Directora de Derechos Humanos) en la Casa de Gobierno. Pudimos tramitar mi cambio de nombre y de identidad. Ya está tramitado el DNI, falta que llegué", comenta emocionada Sharon
- ¿Porqué llegás a la Dynaf?
- Fue por un problema que tuve con mi pareja, yo me fui de su casa. Al ser menor de edad obviametne no podía estar en la calle, Dynaf se hizo cargo de mí, ahí quedé adentro del hogar. Estuve unos seis meses, me fui varias veces. Sé que tengo las puertas abiertas y agradezco a la Dynaf lo que hizo por mí". Ahora me han dado un subsidio para poder sustentarme.
-¿Cómo llegaste a Mendoza?
-Lo conocí a mi novio por internet, el se fue a mi casa, se quedó tres meses, vio que la relación con mis padres no era buena, decidió traerme y dije porque no? Y me vine desde Bolivar.
- ¿De qué manera afrontaste tu cambio?; ¿Te has hecho algún tratamiento hormonal?
- Nadie sabia nada y encontré este tratamiento en internet de reemplazo hormonal y me pareció fantástico. Fui al Hospital Central, saqué un turno con el endocrinólogo y listo. El tratamiento de reemplazo hormonal es para que tu cuerpo se adapte y fluya como el de una mujer.
Me ayudó mucho el tratamiento. Yo el cambio lo hice en Mendoza, fue todo muy rápido, me asustó, tuve miedo...
Hace una año cambié, en mi casa obviamente no podía, mis padres no tomaban bien que yo me identificara con el cuerpo de una mujer. mis padres siempre me dijeron "de la puerta para afuera".
Yo desde chiquita me sentí mujer, me acuerdo que yo le sacaba los ponys a mi hermana para jugar.
Yo primero salí del clóset como un chico gay, después me fui dando cuenta que no era gay, yo soy una mujer. Ahí fue cunado me encontré a mí misma.
- ¿ A qué edad sentiste que podías ser gay?
- A los 12 o 13 años. Lo sentia pero no sabía cómo expresarlo, no entendía.
Sharon confiesa que sufrió en el camino, fueron muchos años sin entender lo que le pasaba. Sufría con la dificultad de sus padres de poder entenderla y la mirada de la sociedad. Pero para Sharon lo más importante era poder cambiar cambiar.
"Mi mamá siempre me apoyó en todo, el tema era mi papá. Al final lo tomaron bien, pero me rechazaban, tenían sus momentos. A veces les daba vergüenza", cuenta Sharon con pesar.
- ¿Cuál es tu mayor desafío?
- El de mirarse al espejo y que la gente no perciba que sos tras, ese es el desafío. Salir a la calle y que la gente diga"Mirá que mujer", es decir no ser percibida porque eso duele.
- ¿Las miradas duelen?
- Si, un poco, más la de tus padres. Cuando vivís con tus padres te importa más la relación de ellos con vos que con los demás.Tengo en mente realizarme una cirugía de cambio de género
Sharon insta a los padres de chicos que no se identifican con su cuerpo a que los apoyen y los acepten como son.
- Ahora ¿a estudiar?
- Si, claro, ahora tengo que estudiar mucho para después conseguir un trabajo, que sé que me va a costar mucho.
Subsidio de Egreso Protegido
Belén Canafoglia, Directora Cuidados Alternativos de la Dynaf, quien fue la encargada de guiar y acompañar a Sharon en todo el proceso comentó a MDZ: "Llegó hace un año a Mendoza, tenía un novio acá, la encuentran en la calle. El OAL toma una medida de excepción e ingresa a un hogar de cuidados alternativos. Ella ingresó a un hogar llamado Nuevos Caminos en Rodeo de la Cruz. Con la familia no teníamos contacto en un principio. La ayudamos y apoyamos para que tramitar su DNI y obtuviera un subsidio." explica Canafoglia.
"Es la primera vez en Argentina que se le brinda un subsidio a una adolescente trans", explican desde la Subdirección de Derechos Humanos de la Suprema Corte de Justicia, a cargo de Eleonora Lamm, quien personalmente se encargó de este caso.
El objetivo del subsidio es "brindarlelos medios para que pueda manejarse autónomamente, que ella comience a administrarse y manejarse por sí misma sin necesidad de estar institucionalizada con todo lo que eso implique. Consta de un monto de dinero para satisfacer sus necesidades, ir a la escuela, movilizarse", explica Lamm