El chofer de la tragedia de Turbus, el chileno Francisco Sanhueza, se quebró al declarar en el juicio en su contra y pidió perdón a las familias de las víctimas.
"Espero que me perdonen algún día... cometí un error y pido disculpas", dijo el hombre, quien está preso desde el 18 de febrero del año pasado, cuando el colectivo que conducía se desestabilizó en alta montaña y volcó, lo que provocó la muerte de 19 pasajeros.
El hombre indicó que iba a alta velocidad para cumplir con su itinerario a tiempo, pero que no hubo quejas en el camino. "No escuché el reclamo de nadie mientras manejaba", dijo el hombre.
Sanhueza enfrenta penas de entre 8 y 25 años de prisión por "homicidio simple con dolo eventual" y lesiones en diverso grado.
El juicio pasó a un cuarto intermedio hasta el próximo martes por la mañana.