Un jubilado de 77 años hizo justicia por mano propia y mató de tres balazos a un delincuente, que había estado preso en dos oportunidades y mantenía aterrorizados a los vecinos de la localidad bonaerense de San Francisco Solano.
El septuagenario, que quedó detenido en un calabozo de la Comisaría 4ta. de Quilmes, argumentó haber sido víctima de un asalto en la puerta de su casa. El ladrón, de 32 años y apodado Willy, recibió un disparo a la altura de la costilla izquierda y otros dos en la espalda.
Según trascendió, el jubilado estaba cansado de ser víctima de los robos de "Willy", por lo cual cuando se cruzó con él no dudó en dispararle. Lo que complicaría la situación judicial del hombre es que el ladrón no estaba armado en el momento en el que lo ultimó.