La Rambla de Barcelona, visitada a diario por miles de turistas de todo el mundo, fue escenario hace unos días del peor horror: el del terrorismo que no se fija si mata a niños o adultos con tal de cumplir con sus lúgubres propósitos.
Hoy un mendocino que está allí, Facundo Guerrero, nos mandó las fotos de cómo está el lugar, escenario de homenajes: