El "Irízar" volvió al mar para realizar pruebas

El icónico rompehielos de la Armada Argentina zarpó rumbo a Bahía Blanca luego de más de diez años de inactividad.

El Rompehielos ARA "Almirante Irízar" zarpó este martes desde el astillero estatal Tandanor, donde se lo reconstruyó y modernizó desde 2011 para ampliar sus capacidades, hacia la Base Naval de Puerto Belgrano, donde se le realizarán tareas de carenado para sus pruebas a mar abierto.

La despedida del "Irízar", que regresará a Tandanor para las pruebas finales de aceptación de puerto y de mar, contó con la presencia del ministro de Defensa, Julio Martínez; el secretario de Asuntos Militares, Ángel Tello, y el presidente del astillero, Jorge Arosa.

El "Irízar" había vuelto a navegar en abril pasado, a diez años del incendio en alta mar que casi lo destruye, para realizar un primer ajuste de la planta propulsora, navegando en el Río de la Plata.

La navegación que emprendió hoy tiene el propósito de realizar el traslado a la Base Naval en el partido bonaerense de Bahía Blanca, para su puesta en seco en el Dique de Carena del Arsenal Naval Puerto Belgrano, donde se verificarán los sistemas -como hélices, timones, válvulas- que están en la parte sumergida del casco, y se realizará el pintado de la obra viva.

Durante el traslado se realizará un ajuste de la planta propulsora a plena potencia en el mar, como así también ajuste de roles de la tripulación con mayores exigencias.

El rompehielos multipropósito "Almirante Irízar" (RHAI) quedará habilitado para operar en aguas antárticas superada la prueba de potencia en el hielo que realizaría en septiembre próximo, con nuevos laboratorios científicos y una cubierta ampliada de vuelo para facilitar el enlace de todas las bases antárticas argentinas, afirmó a la agencia Télam el comandante del buque, capitán de Fragata Maximiliano Mangiaterra.

El comandante Mangiaterra dijo que "somos muy optimistas con los resultados de la primera navegación y vamos a esperar las condiciones meteorológicas que habitualmente se dan a mediados de septiembre para realizar las pruebas de hielo en la Antártida; y ahí se va a probar el buque a toda su potencia para comprobar si está listo para alcanzar la base Belgrano II"

Mangiaterra comentó que "Belgrano II está más allá del paralelo 78 y para llegar a ésta es necesario cruzar el Mar de Weddell que está cubierto de hielo. También tenemos la base San Martín que, por los hielos de desprendimiento que flotan en la zona, también requiere de un rompehielos".

"Luego de esa serie de pruebas, el rompehielos entrará a dique seco en la base naval de Puerto Belgrano para realizar tareas de carenado que no se hicieron en estos seis años de obra. Después se va a hacer una nueva prueba en la que se incorporan los helicópteros para que el personal se adiestre en las operaciones de la cubierta de vuelo", indicó el marino.

"Cuando todo eso esté listo vamos a esperar las condiciones meteorológicas que habitualmente se dan a mediados de septiembre para concretar las pruebas de hielo en la Antártida; y ahí se va a probar el buque a toda su potencia para comprobar si está listo para alcanzar la base Belgrano II o si eso será un objetivo para la campaña antártica del año siguiente", completó Mangiaterra.

El marino subrayó: "Desde que el buque no opera se perdió un poco el adiestramiento y la instrucción de la gente, sobre todo en la operación con las embarcaciones menores con las que contamos y la cubierta de vuelo; porque a diferencia de otros buques de la Armada con los que estuvimos yendo a la Antártida estos años éste tiene la capacidad de operar con helicópteros embarcados".

"Si bien en la navegación el buque no es muy diferente al resto, éste tiene la capacidad de romper hielo y eso requiere de una técnica de navegación específica, pero gracias a Dios contamos en la tripulación con hombres que han navegado en el 'Irízar' en campañas anteriores y esa experiencia va ser una transferencia de conocimiento al resto del equipo que es fundamental", añadió.

Un incendio afectó el 10 de abril del 2007 al "Irizar" cuando regresaba de la campaña antártica con 296 tripulantes a bordo; el fuego se originó en los generadores eléctricos cerca de las 22 y dejó fuera de servicio cerca del 80 por ciento del barco.

El rediseño fue planeado para que el rompehielos pase de ser un buque logístico a uno multipropósito en el que tengan preponderancia las tareas científicas, se optimice su capacidad de asistencia en las campañas antárticas y tenga todas las herramientas necesarias para tareas de búsqueda y rescate en el Atlántico Sur.

El contrato con Tandanor para la recuperación del buque se firmó en 2009, un año después se aprobó el proyecto de ingeniería y ya demandó 1.200.000 horas/hombre a los 200 trabajadores asignados.

De acuerdo con un informe difundido el año pasado por el Ministerio de Defensa, los trabajos de reparación y modernización del "Irízar" permitieron ampliar de unos 70 metros cuadrados a más de 400 la superficie destinada a laboratorios, de 76 a 83 la cantidad de camarotes y de 350 metros cúbicos a 650 la capacidad de trasladar combustible antártico.