Mientras continúa la búsqueda del avión Mitsubishi MU-2 que despegó el lunes pasado del aeropuerto de San Fernando, los registros aeronáuticos de Argentina muestran un antecedente similar: en 1995, otro MU-2 se extravió y, días después, sus restos fueron encontrados. Asimismo, hay cifras que dan cuenta de la poca confiabilidad de este modelo: de los 11 aviones de este tipo que fueron matriculados en el país, tres (el 27%) sufrieron accidentes fatales y uno se encuentra extraviado.
El 4 de mayo de 1995, un Mitsubishi MU-2 de carga (LV-MOP), propiedad de la empresa Tapsa (Transportes Aéreos Petroleros Sociedad Anónima), cubría el trayecto entre las ciudades de Neuquén y Bahía Blanca. Poco después de que el piloto informara a la torre de destino el tiempo estimado de llegada, se perdió contacto con el avión. Posteriormente, encontraron los restos cerca de la localidad rionegrina de Chelforó.
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El avión desaparecido fue de Pescarmona durante 20 años
La aeronave fue comprada por Impsa en 1977. Posteriormente, fue puesta al servicio de la Fuerza Aérea durante el conflicto bélico con Gran Bretaña. La familia Aristi la adquirió en 1997.
Según pudo reconstruirse durante la investigación del incidente, el avión entró en una caída empinada que continuó hasta el impacto con el suelo. Asimismo, se hallaron indicios de que la aeronave pudo haber sufrido un incendio en pleno vuelo. Ambos ocupantes, piloto y copiloto, murieron en el acto. Hasta el momento, son las únicas víctimas fatales en un vuelo de un MU-2 en Argentina.
Dos accidentes en Estados Unidos
Uno de los primeros MU-2 que se importó a Argentina (LV-OAN), en 1977, se estrelló en Florida, Estados Unidos, 29 años después. La aeronave fue traída al país por la empresa ERA S.A.. Más tarde, estaría al servicio del Estado nacional -perteneció al Banco Nación- y posteriormente fue comprado por la empresa Automotores Salta.
El 25 de junio de 2006, 10 años después de ser vendido a una empresa norteamericana, el avión cayó en Fort Pierce (Florida) y murió su único ocupante. El piloto había volado a las Bahamas, donde bajaron los pasajeros y se dirigía a Murfreesboro, Tennessee, para programar el mantenimiento obligatorio de 100 horas. Sin embargo, nunca arribó a destino.
Así quedó la aeronave que cayó en Florida.
El avión impactó contra el suelo y se produjo un incendio, que consumió gran parte de la aeronave y árboles de la zona. Según se reconstruyó durante la investigación de la NTSB (Junta Nacional de Seguridad del Transporte de EEUU), el MU-2 habría perdido potencia: la hélice derecha giraba muy lentamente.
En 1987, Time Save Air S.A. importó a Argentina un MU-2 usado (LV-RAC). Doce años después fue vendido a una empresa estadounidense y el 22 de enero de 2000, cayó cerca del aeropuerto de San Antonio, Texas, y murieron sus dos ocupantes. El avión quedó destruido después de impactar contra el terreno tras una pérdida de control, segundos después de despegar.
La NTSB determinó que la causa más probable del accidente fue la combinación de una falla mecánica y un error del piloto, quien "mantuvo la velocidad aerodinámica mínima controlable después de una pérdida de potencial del motor derecho durante la subida inicial de despegue". En ambos accidentes ocurridos en Estados Unidos, se observó una pérdida de potencia del motor derecho.
Una seguridad "poco envidiable"
En una publicación de la revista LV de 2004, Francisco Halbritter detalló las características del modelo MU-2 de Mitsubishi, una aeronave de alta demanda en el mercado norteamericano en las décadas del '60 y '70, hasta que una serie de accidentes derivó en la merma de ventas y el posterior cierre de la línea de producción que se había montado en Estados Unidos (se construyó una planta en Texas después de la asociación entre la japonesa Mitsubishi y Mooney Aircraft Corporation).
Según aquella publicación, todas las versiones del MU-2 brindaron una ventaja: características notables de vuelo a baja velocidad. Esto se debió a la ausencia de alerones en las alas (el control lateral se obtiene por medio de spoilers ubicados detrás de largueros traseros), lo que permitió flaps de doble ranura que además otorgó gran capacidad de STOL: despegar y aterrizar en corta distancia.
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Hace 4 años, así aterrizaba en Mendoza la aeronave desaparecida
El avión pertenece a la familia de uno de los ocupantes: Matías Aristi. En las redes hay un video de la aeronave aterrizando en El Plumerillo.
Sin embargo, esta característica implicó una desventaja: un vuelo deficiente del avión a altas velocidades debido al sistema de control lateral del avión, especialmente a la falta de alerones. Ésta habría sido la causa de algunos accidentes fatales que se sucedieron en Estados Unidos y que llevaron al cierre de la fábrica. Sin embargo, no se concluyó que haya tenido relación con las tragedias de los tres MU-2 que operaron en Argentina.
Sobre esto último, fuentes aeronáuticas indicaron a MDZ que "el MU-2 es un gran avión, pero cuando tenía un problema en un motor se hacía difícil volar porque no todos los pilotos habían leído su Manual de Vuelo y Procedimiento de Emergencia". Además, agregaron que "es una aeronave que se tiene que volar con mucha precisión".
El Escuadrón que voló en Malvinas
En 1982, propietarios de cuatro aviones Mitsubishi MU-2 pusieron las aeronaves a disposición de la Fuerza Aérea, entre ellos, Industria Metalúrgica Pescarmona, dueño del avión que actualmente se encuentra desaparecido. Entonces, se conformó el Escuadrón Fénix que voló en Malvinas durante la guerra con Gran Bretaña.
Un dato que ratifica la poca confiabilidad de los MU-2 es que de los cuatro aviones que volaron en Malvinas, dos se estrellaron (uno en Río Negro en 1995 y otro en Florida en 2006) y uno se extravió esta semana después de despegar del aeropuerto de San Fernando. El restante fue propiedad de Vicente Robles S.A., de Zanella Hnos y actualmente vuela en EEUU.