Choque de psiquiatras en la causa del Instituto Próvolo

El lunes se define si la monja va a prisión domiciliaria o sigue en Agua de las Avispas. La lucha de fondo que se da "por ganar" o "porque se haga justicia".

Foto: Pachy Reynoso/MDZ
Foto: Pachy Reynoso/MDZ

Por razones que se desconocen y que no se condicen con los elementos aportados a la justicia, ha quedado en un plano central a la monja japonesa Kumiko Kosaka y sacado de la vidriera de las noticias a los hombres acusados de abuso en el Instituto Próvolo de Luján.

Este jueves, la justicia filtró a la prensa la pericia oficial realizada por el Cuerpo Médico Forense a la monja Kosaka, que está siendo juzgada como parte del plantel del Instituto Próvolo. Sin embargo, está claro que el tribunal provincial eligió qué dar a conocer y qué no. Prefirió que se conozca uno de los muchos psicodiagnósticos y, en este caso, justamente la que indica que la religiosa "no reúne las características psíquicas necesarias para cumplir el régimen de prisión domiciliaria", tal como replicaron medios locales.

La filtración se produjo cuatro días antes de que se realice una nueva audiencia en la que debe determinarse qué pasará con Kosaka, ya que su defensa ha aportado otros peritajes que indican lo contrario. Están en poder de la justicia y dejan como algo sospechoso que, a priori, resultaran ignoradas, atento a la necesidad de que se mantenga la neutralidad necesaria para poder dictar justicia no a pedido de los medios, sino en función de las pruebas orantes en los expedientes.

Amenazas y robo de prendas religiosas

Fue la propia Kosaka quien denunció que el fiscal "no me escucha ni tiene en cuenta lo que digo" en una de sus declaraciones. Es que una cadena de sucesos extraños en la tramitación de la causa (que merecen un análisis aparte) demuestran que todos los planteos de su defensa han venido siendo obviados y, además, que muchas de las denuncias de los acusadores, constan en los medios pero sin tener correlación en los expedientes, con lo cual pareciera encaminarse hacia un juicio con alta presión de factores externos a la justicia.

Será la jueza Alejandra Alonso la que tendrá que poner en valor los elementos oficialmente obrantes en los expedientes.

Además, lo que la monja declaró y que debería constituir una denuncia en sí mismo: que es agredida y amenazada constantemente en la prisión de Agua de las Avispas, en donde personal penitenciario robó sus pertenencias religiosas y las utilizó en forma burlesca. Sobre el particular, se desconoce qué decisión tomó la justicia como tampoco cuál es el criterio general, ya que en los ámbitos vinculados a los derechos humanos el debate está puesto en una pregunta: ¿por qué ante condiciones similares de la dirigente piquetera Nélida Rojas y su familia, a ellos sí se les otorgó la prisión domiciliaria y a la monja no? La pregunta atraviesa a sectores judiciales también, porque los muestra permeables a ciertos pedidos y rígidos ante otros y, además, deja una grieta en el ámbito del derecho, en donde los abogados debaten sí se trata de "ganar o ganar" una posición tomada en el juicio o defender los derechos en forma igualitaria y no de acuerdo a "la cara del cliente". En este punto, ya hay fricción en organizaciones de DDHH, dirigentes y hasta entre los funcionarios que impulsaron la investigación y que también tienen un desafío: pelear por el "éxito" de sus denuncias o porque haya justicia y no siempre ambas cosas van de la mano.

Las contradicciones

Los recortes del informe del Cuerpo Médico Forense filtrado por la justicia a la prensa señala que Kumiko Kosaka "presenta rasgos narcisistas y de escasa capacidad empática". Con este reporte, los operadores judiciales se ponen en línea con los abogados de la ONG de DDHH Xumek, que sostienen lo mismo a través de sus peritos.

Sin embargo, las otras pericias parecen decir abiertamente lo contrario. Hay documentos actuales y de 2006, cuando Kosaka tomó los "votos perpetuos" para transformarse en monja. En aquella oportunidad, un examen completo realizada por el Centro de Orientación Integral Pedro D'Alfonso fue contundentemente favorable: "Acepta las normas que le han impuesto, las obedece, identificándose con las tradiciones y costumbres familiares e institucionales", dijo en uno de sus conclusiones, además de recomendar "acompañamiento psicoterapéutico" una vez ingresada a la actividad religiosa.

Kosaka liberó del secreto profesional a todos los informes psiquiátricos que se hicieron sobre su persona. De tal modo, en otro de los informes que se filtró de ámbitos judiciales, pero que en la selección algunos medios no cotejan, el médico psiquiatra y legista Jorge López Risso, tras un análisis realizado sobre la religiosa en la unidad fiscal de Luján Maipú, dejó en claro su "juicio personal y médico" de que la monja "no se halla comprometida" en las acusaciones que se le formularon.

En este punto, López Risso fue mucho más allá de la pericia del Cuerpo Médico Forense que solo dictaminó que debe seguir presa en Agua de las Avispas. "Siente mucha angustia, mucha inseguridad e injusticia, recibe insultos constantemente, va a descansar con temor, 'no puedo vivir tranquila'", informó el psiquiatra.

Otro de los psicodiagnósticos que están en el expediente judicial fue realizado por el especialista Omar Mejía, en abril, quien utilizó técnicas psicológicas administradas: Entrevista clínica, Bender Hutt, MCMI-III (Inventario de Psicopatología de Millon); NEO-PIR (Inventario de Personalidad), H.T.P. (árbol, casa, persona).

Algunas de sus conclusiones que chocan con el informe oficial y de la querella tendrán que ser evaluados por la jueza:

- "No se observa presencia de indicadores suficientes para considerar presencia de A- Lesión intracraneal, B- Esquizofrenias, C- Psiconeurosis, D- Retardo mental. Coordinación viso motriz: normal".

- "No se observan indicadores gráficos de presencia de psicopatología de personalidad. No se observan indicadores de impulsividad o fallas en el control de los impulsos. No se observan indicadores de fallas en la identidad sexual o presencia de inmadurez psico-sexual (figuras vestidas, tamaños adecuados entre figuras masculinas y femeninas, secuencia de dibujo correcta, etc.)".

- "No se observan escalas elevadas o muy elevadas que revelen presencia de psicopatología, trastornos de personalidad o síndromes clínicos graves, según criterios de diagnostico del DSM. No se observa presencia de psicopatología. Presencia de sentimientos leves depresivos y ansiedad moderada; sin configurar un trastorno. Resultado normal".

Entre junio y julio, el mismo Mejía volvió sobre su paciente y dio nuevamente resultados "aceptables" sobre la monja:

- "Control racional normal, flexibilidad cognitiva normal. La calidad formal es aceptable; buen ajuste formal de lo percibido. Variabilidad de intereses normal. No aparecen contenidos sexuales o indicadores de conflicto sexual o de identidad. Capacidad de abstracción y síntesis normal, pensamiento practico y del detalle normal. Control suficiente de los impulsos. Madurez y aplazamiento de las necesidades inmediatas".

- "No se observan respuestas indicadoras de psicosis o enfermedad mental grave".

- "Conformismo social. Moralismo. Rigidez para con ideas o situaciones novedosas".

- "Convencionalismo, sinceridad, conformismo social. Adaptación y ajuste psicológico, confianza en sí, sin necesidad de ayuda. Escasa preocupación acerca del cuerpo y la salud propia. Emotividad abierta y equilibrada. Realista y perspicaz. Conformidad con sí mismo. Estabilidad emocional, equilibrio. Actitud realista. Conformismo moralismo. Necesidad de agradar, inseguridad. Actitud demostrativa y extravertida. Sinceridad actitud confiable. Persistencia responsabilidad. Empatía. Conducta competente. Iniciativa. Actitud de consideración. Idealismo. Racionalidad. Pensamiento claro. Cautela. Flexibilidad. Confianza en sí. Actitud relajada y de bienestar. Persistencia y eficiencia. Convencionalismo, conservadurismo. Control sobre los propios impulsos. Actitud sumisa. No se observan síntomas maniacos. Actividad, energía. Actitud amistosa. Locuacidad".

Lo que viene

¿Por qué la monja termina siendo el centro de una noticia que claramente tiene involucrados más comprometidos que ella de acuerdo a lo que se recolectó en las actuaciones judiciales? Un misterio.

Pero el lunes, durante la audiencia pedida por la defensa de Kumiko Kosaka por su defensa, no se decide su inocencia o culpabilidad. Deberá decidirse si a raíz del trato que recibe en prisión, de sus condiciones psicológicas y de la forma en que la justicia actuó con casos de personas que estaban alojadas en la misma prisión.

Lo que viene es el choque de psiquiatras. La querella usa los informes que hablan de su buen estado mental para sostener que "es imputable", porque no tiene trastornos psicopáticos graves. Pero por otro lado, insistirán con que tiene que quedar en una cárcel y no en prisión domiciliaria. Dicho sea, de paso, no tiene domicilio, sino que su abogado, Carlos Varela, ofreció acondicionar su estudio jurídico para tal fin.