Las bases antárticas Marambio y Esperanza registraron hoy 45 grados bajo cero de sensación térmica en medio de una jornada ventosa pero sin nieve que restringió al máximo las actividades al aire libre, informaron a Télam voceros de ambas reparticiones en la Antártida Argentina.
El frío intenso que se hace sentir en la toda la región patagónica también influye sobre las dotaciones militares y científicas que pasan el invierno en el continente blanco, las que soportaron en las últimas jornadas valores de temperatura extremos.
La Base Marambio registraba esta tarde una temperatura de 20 grados bajo cero con una sensación térmica de 45 grados bajo cero, producto de ráfagas de viento de entre 70 y 80 kilómetros por hora.
"Tenemos este tiempo desde hace cuatro o cinco días. Con algunas nevadas aisladas pero con viento, niebla y una visibilidad muy reducida", afirmó Andrés Acuña, pronosticador de la base donde conviven unas 60 personas en la actualidad.
Acuña confirmó que debido al clima, las actividades en el exterior "se encuentran restringidas al máximo", y solo se limitan a algunos traslados terrestres que se realizan con "mucho cuidado" y "cuando se trata de cuestiones imprescindibles".
Con estos valores térmicos, una persona "no podría sobrevivir más de 10 minutos a la intemperie", alertó el pronosticador.
No obstante, observó que la situación es "normal para esta época del año" y que la dotación cuenta con combustible, víveres y logística para sobrellevar el mal clima sin inconvenientes.
Por su parte, la Base Esperanza fue azotada por un temporal de viento y ventisca que obligó hoy a suspender las clases en la escuela provincial Nº 38 "Presidente Raúl Alfonsín", que funciona en ese asentamiento argentino y depende del gobierno de Tierra del Fuego.
La temperatura osciló los 20 grados bajo cero en toda la jornada y alcanzó los 44 grados bajo cero a las 6 de la mañana, informó a Télam la observadora Marcela Tizzano, de la estación meteorológica que funciona en la base.
"Aquí sopla viento del sudoeste a 50 kilómetros por hora aunque con ráfagas de más de 100 kilómetros por hora. Eso genera ventiscas y muy poca visibilidad. Es un temporal que soportamos desde ayer", agregó Tizzano.
También mencionó que aunque no se producen nevadas, el tiempo levanta la nieve acumulada en la superficie y genera voladeros.
"Como aquí las instalaciones no están todas comunicadas, se restringen casi todas las actividades en el exterior a la espera de que el tiempo mejore", confirmó la observadora meteorológica.
En la Base Esperanza conviven actualmente 55 personas, entre ellas el matrimonio de maestros antárticos Griselda Ramírez y Julio Palavecino, con dos hijos.
La escuela tiene tres aulas: una para el nivel inicial, otra para el secundario, que cuentan con auxiliares de la base, y un espacio para el plurigrado de primaria, precisaron fuentes de la dotación.