Un conductor al parecer cómodo y poco solidario dejó su auto en la vereda y los peatones debieron caminar por la calle para pasar, en una postal que lamentablemente se repite a diario en Mendoza.
En este caso fue un lujoso coche estacionado en República del Líbano casi Serú, según lo reportó un lector que debió esquivarlo para pasar con el cochecito de su bebé.