Mientras el siniestro juego suicida de "La Ballena Azul" sigue en boca de todos por su difusión mediática y su viralización en las redes sociales, desde Brasil surgió una propuesta constructiva para confrontarla.
Se trata del juego de "La Ballena Rosa", que intentará quitar fuerza al original en el cual se insta a los jóvenes a cumplir 50 pruebas, la última de las cuales es suicidarse.
Los creadores de la respuesta positiva son un diseñador gráfico y un publicista. "Creemos que todo el mundo tiene la capacidad de ayudar a los demás y construir el bien", anuncia la descripción de la página de Facebook que ya superó los 275 mil likes.
Palavras são poderosíssimas! Use-as com sabedoria. %uD83D%uDE09#espalhebaleiarosa #desafiodabaleiarosa #eusoubaleiarosa #baleiarosa pic.twitter.com/mJjexElmWM
- Baleia Rosa (@eusoubaleiarosa) 17 de abril de 2017
Al igual que "La ballena azul" consiste en 50 pruebas, aunque su propósito es bien distinto. Sus desafíos, en vez de dañar, buscan que los participantes rescaten el lado positivo de la vida, que ayuden a quienes lo necesitan, que se comuniquen con sus familiares, que identifiquen al vaso medio lleno.
"Vi la historia de 'La ballena azul' y pensé en hacer algo relacionado con el bien. Queríamos mostrar que Internet también tiene fuerza para hacer cosas positivas", dijo uno de los impulsores del proyecto a O Globo.
A su vez, reconoció que se pusieron en contacto con una psicóloga para que los asesorara tanto en los planteos de los desafíos como en la asistencia a los numerosos participantes que dejan mensajes en busca de ayuda. "Estamos alertando a los niños para que no entren a ese tipo de grupos. Es muy peligroso. También buscamos un camino profesional porque estamos hablando con personas que están pasando por situaciones muy difíciles y queremos acercar una ayuda. Nuestra idea es continuar recibiendo mensajes".
A través de todas sus redes sociales, "La ballena rosa" difunde sus desafíos, a la vez que alientan a sus participantes a que envíen "testimonios" de las pruebas cumplidas. "Queremos difundirlo cada vez más. El resultado ha sido positivo. Nuestra idea es seguir divulgando mensajes buenos y de esperanza". A modo de declaración de intereses, su desafío número 50, el último: