La Fundación El Libro tiene una "expectativa positiva y entusiasta" respecto al impacto que tendrá la 43ª edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires y, si bien reconoció que la situación económica de la Argentina "no es favorable", destacó el buen nivel de ventas de los primeros días gracias al "turismo interno" que llega a la capital nacional.
Oche Califa, Director Institucional y Cultural de la Fundación El Libro, señaló a MDZ que "tenemos siempre una expectativa positiva y entusiasta", respecto a la Feria del Libro, la cual valoró como "un gran acontecimiento muy consolidado y esperado, con un público muy numeroso, con un gran liderazgo en el mundo de habla hispana y, además, en una ciudad que es una esponja absorbiendo culturas. Es una gran fiesta de la cultura".
Por ello, manifestó que, respecto a las ventas de los estands a lo largo de las dos semanas de duración de la feria, "esperamos que los expositores salgan bien, dado que es necesario que así sea para que salgan energizados". En ese sentido, subrayó que "la feria tiene, sobre todo, un efecto promocional sobre el libro y, de alguna manera, abre el año y empuja hacia adelante".
Califa reconoció que "no es un momento económico favorable para el consumo y la industria del libro", pero se esperanzó en que "eso se pueda revertir". Para ello, mencionó el nivel de actividad comercial de las primeras jornadas: "Empezamos muy bien este fin de semana, y es interesante porque al tener un feriado el lunes, nos da una presencia muy fuerte del turismo interno". De hecho, remarcó, se sabe que, en esta época del año, "buena parte del turismo interno viene, como primer motivo, a concurrir a la Feria del Libro".
Por otro lado, Califa ponderó positivamente la incursión de la provincia de Mendoza en dos estands ubicados en sitios con perfiles totalmente diferentes, un hecho inédito en la Feria: "Eso manifiesta que hay una tendencia de federalización creciente en la producción del libro argentino, que es muy importante. Juega en eso un papel muy importante, en la mayoría de los casos, las universidades, y es una tendencia muy destacable e interesante".
Por eso, mencionó la posibilidad de que, a futuro, otros gobiernos provinciales y municipales se sumen a la movida, aunque lo superditó "en la medida que manifiesten hacerlo de una manera comercial, porque la idea es que los pabellones Azul y Verde sean para la industria del libro, mientras que el resto queda para las representaciones de instituciones".
Finalmente, Califa expresó que "pensamos a esta feria como un acontecimiento cultural", por lo que "creemos que la empatía con el libro y el efecto de energización de la cultura se produce si el acontecimiento cultural y no meramente comercial".