La Feria Internacional del Libro de Buenos Aires arrancó con un buen nivel de ventas en muchos de los stand emplazados en el predio La Rural, en su mayoría impulsados por las promociones y las cuotas sin interés, que permiten conseguir ejemplares a precios más accesibles. Las actividades lúdicas y digitales también son focos de atracción, tanto para chicos como adultos.
A lo largo de los pabellones Azul, Verde y Amarillo, las editoriales, librerías y puestos de todos los tamaños ofrecen miles de libros en una extensa gama de precios. Los valores arrancan, generalmente, a partir de los 40 pesos, aunque se pueden encontrar algunos ejemplares con precios inferiores, especialmente que sean rebajados y de escasa comercialización. Aquellos estands que trabajan con muchas ofertas ofrecen libros por debajo de los 100 pesos por unidad. Luego, estos valores se ajustan en base al título, autor, calidad de impresión, fecha de publicación y contenido del libro; de hecho, el promedio de costo por ejemplar oscila entre los 150 y 500 pesos, dependiendo del estand.
Las búsquedas de los visitantes son muy diversas. Desde literatura universal hasta best sellers para jóvenes, hay para todos los gustos. Los niños quieren clásicos de la literatura infantil, tanto tradicional como contemporánea, mientras que los adolescentes y jóvenes se enfocan en sagas de los géneros fantástico, terror y aventura, los cómics y libros de "youtubers" populares, los cuales vienen arrasando en ese segmento etario. En cuanto a los adultos, la demanda se diversifica, pero no pierden vigencia los clásicos, las novelas románticas, la literatura no ficción sobre temas políticos e históricos y ficción que haya sido adaptada al cine y la televisión.
Por su parte, atentos a la caída del consumo de libros en la Argentina en los últimos años, los expositores ajustaron sus estrategias de ventas y apostaron fuertemente a dos pilares: las promociones y cuotas sin interés. No faltan sitios que ofrecen varios ejemplares por un solo precio (por ejemplo, tres libros de literatura universal por 200 pesos), 2x1 y/o 3x2 y descuentos con tarjetas de algunos bancos, como Provincia, Nación y Ciudad.
También ha sido muy importante el plan Ahora 3, impulsado recientemente por el Gobierno nacional, que permite comprar libros en tres cuotas sin interés con la mayoría de las tarjetas de crédito. Ello ha sido clave para impulsar las ventas en los primeros días, dada la escasez de dinero en efectivo, tendencia que podría equilibrarse en este mes, cuando muchos porteños y bonaerenses retornen de sus minivacaciones. Además pueden hallarse planes de hasta 12 cuotas sin interés, pero debe llevarse un monto mínimo que, en algunos casos, debe ser de 2000 pesos.
Los visitantes, en su mayoría, están conformes con la Feria. Analía (37) y Oscar (40), quienes vinieron con sus dos hijos pequeños desde el barrio porteño de Villa Urquiza, comentaron a MDZ que lograron conseguir libros a precios "accesibles" gracias a las promociones de algunos estands del pabellón Azul. En el caso de Juan y Wanda, también de la capital nacional, ponderaron la mayor variedad de ofertas respecto a otras ediciones.
Por su parte, Rosario (57) y sus amigas Marcela (56) y Julia (55), tres docentes de la provincia de Santa Fe, manifestaron su alegría por recorrer la feria porteña y acceder a una importante cantidad de títulos con precios "para todos los bolsillos".
Las actividades extra literarias son puntos destacables dentro de la Feria. El Ministerio de Educación y Deportes de la Nación montó un estand totalmente "tecnológico", cuya principal atracción consiste en una plataforma de realidad virtual que permite "visitar" distintos puntos de la geografía argentina desde un cómodo sillón, como si se estuviera presente en el lugar. Algo similar expone la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires y la Defensoría del Pueblo, entre otros.
En el pabellón Ocre, la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) es una de las más activas en lo que respecta a exposiciones, dado que diariamente se ofrecen conferencias y charlas sobre distintos temas, como ciencia, educación y literatura.
Los niños también tienen sus espacios exclusivos. En ellos pueden jugar, dibujar, leer, presenciar espectáculos teatrales y participar en otras actividades, además de los talleres que se realizan para ellos prácticamente todos los días.
Lugares de lectura y descanso, música en vivo, conferencias de escritores y hacedores culturales, juegos interactivos, firmas de autógrafos, espacios gastronómicos variados, ofertas turísticas, visitas a programas de radio porteños y exposiciones fotográficas, artísticas y periodísticas completan una amplia oferta que manifiesta el impacto cultural de una de las ferias literarias más importantes del mundo.