Las consecuencias de las últimas tormentas intensas que se abatieron en Mendoza dejaron a 55 escuelas con problemas de filtraciones y eléctricos, de distinta consideración. Por ello, desde la Subsecretaría de Infraestructura Social Básica anunciaron una inversión de 160 millones de pesos para reparar los edificios escolares dañados.
Del total de establecimientos afectados, nueve necesitan un recambio inmediato de la cubierta de techo, debido a que sus actuales condiciones edilicias ya no admiten más reparaciones, todos ubicados en los municipios de Guaymallén y Godoy Cruz. Sólo para estas obras está prevista una inversión de 45 millones de pesos.
El financiamiento de las obras será compartido entre los gobiernos nacional y provincial, añadió el Ejecutivo.
"Estamos trabajando y armando los respectivos expedientes de recambio de techos de las escuelas que los necesitan, con la prioridad de los nueve que los requieren de manera urgente. Y, al mismo tiempo, la subsecretaría está gestionando los recursos para financiar las obras. Será compartido entre presupuesto provincial y nacional", indicó el subdirector de Mantenimiento y Reparaciones de Escuelas, Emilio Pastorino.
Cuatro escuelas continúan sin clases
Las escuelas 2-007 Dr. Emilio Coni (educación especial) y 1-629 Carlos Pellegrini, ambas de Godoy Cruz, y la 1-028 José Federico Moreno y 1-232 Domingo Bombal, las dos de Capital, son los únicos establecimientos que continúan sin actividades por estos días como consecuencia de los daños ocasionados por las lluvias.
Roturas de membranas de techos, filtraciones, problemas eléctricos y hasta cloacales han sido el común denominador en estos edificios educativos perjudicados por el agua.
A pesar de que en los últimos días las cuadrillas de Infraestructura Social Básica han asistido a estos establecimientos para realizar reparaciones menores, los daños en los techos requieren una intervención de mayor magnitud. En este sentido, la Carlos Pellegrini y la José Federico Moreno necesitan un inmediato recambio de cubierta, debido a que los existentes ya cumplieron su vida útil, mientras que en la Domingo Bombal hay que realizar una reparación integral del sistema de desagües pluviales.
En los tres casos, la Dirección General de Escuelas está estudiando una reubicación de los alumnos en otros edificios que se acondicionarán para recibirlos.
En tanto, en la escuela Coni, el principal inconveniente radica en su sistema cloacal, que también ya presenta un importante desgaste por el paso de los años. Por esta razón, el edificio ya está siendo intervenido por Infraestructura Social Básica, con un plazo de ejecución de diez días.