El Ministerio de Salud, Desarrollo Social y Deportes le ofrecerá un refugio a Jesús Contreras, el hombre de 38 años y en situación de calle que sufrió un ataque con fuego el fin de semana pasado en el Centro, para que pueda tratar sus adicciones y logre adquirir un oficio que le permita trabajar en otras actividades.
Contreras se encuentra internado desde ayer a la tarde en el hospital Lagomaggiore, luego de que el director de Contingencia Social de la provincia, Alejandro Verón, logró convencerlo para que sus heridas de quemaduras sean tratadas en un nosocomio, tras dos horas de una larga charla.
Así, Contreras ingresó al hospital alrededor de las 20 de ayer, y fue sometido a estudios clínicos, además de continuar con las curaciones de las quemaduras. A su vez, los médicos corroboraron que el hombre sufre un principio de epilepsia, por lo cual lograron convencer a Jesús de permanecer internado por varios días para aplicarle un tratamiento eficaz mientras termina de recuperarse.
Además, el hombre en situación de calle recibe asistencia de trabajadoras sociales y de Salud Mental.
Desde Salud confirmaron a MDZ que, una vez que Contreras reciba el alta médica, Verón volverá a reunirse con él para ofrecerle un hospedaje en el refugio de la asociación Remar. A diferencia de otros, esta ONG no solo permite una estadía ambulatoria de los albergados, también aplica programas de tratamiento de adicciones y planes de capacitación en oficios manuales.
Esta solución, estiman en Salud, sería ideal para Contreras, dado que el hombre padece de adicción al alcohol y solo trabaja como "trapito".
De todos modos, admiten que la decisión final quedará en manos de Jesús, un hombre que, como suele suceder en casos de indigencia, no es fácil de convencer y reniega casi sistemáticamente de recibir asistencia oficial.