La investigación por los abusos sexuales cometidos en el Instituto Próvolo está a punto de sufrir un vuelco considerable, dado que podrían haber más implicados en los sometimientos de los que fueron víctimas varios alumnos sordos de la institución.
Una exalumna del Próvolo brindó una ampliación de su testimonio bajo Cámara Gesell y manifestó que tres personas, que no pudo identificar con precisión, participaron en episodios de abusos sexuales contra ella. Estos sujetos, según pudo saber MDZ, no estaban imputados en la investigación.
Aparentemente, los tres individuos habrían actuado gracias a la complicidad de alguno de los cinco imputados que tiene la causa.
Además la joven, que cursó en el Próvolo hasta el año 2006 y que, en el momento de los ataques sexuales, tenía entre 12 y 13 años, declaró que en el instituto existía una especie de altillo donde habían unas cadenas y otros elementos de sometimiento físico e involucró a la monja japonesa Kosaka Kumiko. Esta declaración coincide con la que realizó otra víctima a fines de marzo y complicó la situación de la religiosa extranjera, actualmente prófuga.
Como en aquella ocasión, el fiscal Gustavo Stroppiana realizó esta tarde una inspección ocular en el mismo sitio.
Por el momento, estas nuevas declaraciones reforzarían algunas líneas de investigación de Stroppiana, y se espera que las víctimas sigan ampliando sus testimonios gracias a la asistencia psicológica y la pérdida del miedo a las represalias.