7 formas en las que el cuerpo se atrofia en el espacio

Los humanos tendrían que pasar por un proceso rápido de adaptación para 2117, cuando se espera que se establezca la primera colonia en Marte.

La carrera por conquistar Marte trae cuestionamientos que deberán ser resueltos antes de 2117, para cuando esperan que se establezca el primer campamento en el planeta rojo. 

De acuerdo con el sitio Cultura Colectiva, el biólogo Scotto Solomon de la Universidad Rise en Texas, los humanos tendrán que pasar por un rápido proceso de adaptación para poder vivir en Marte.

Solomón argumenta que para alcanzar un desarrollo totalmente normal en ese planeta, tendrían que pasar 6.000 años de adaptación ("efecto fundador"), y aunque su teoría suena muy lejana, basta con ver los efectos que tiene el espacio sobre los astronautas para pensar en que el biólogo tiene varios puntos de razón.

Así serían las casas en Marte

Efectos del espacio en el cuerpo humano:

Orina repentina: sin gravedad, la vejiga no dará señales de que ya llegó a los dos tercios de su capacidad y que debe ser vaciada, sino que continuará llenándose hasta que el cuerpo deje salir el exceso de líquidos sin previo aviso.

Ojos inundados: debido a que el agua no escurre en el espacio, ésta se adhiere a los cuerpos en forma de pequeñas esferas líquidas. Ese fenómeno se convierte en un problema cuando el material acuoso proviene del cuerpo humano; sobre todo de los ojos. Las lágrimas que se adhieren a ellos limitan la visión, por esta razón es necesario estar limpiándolos constantemente, al igual que el sudor.

Debilidad ósea y muscular: al estar flotando constantemente, los astronautas no hacen ni siquiera los movimientos cotidianos, esto va debilitando los músculos rápidamente provocando incluso que se reduzca su tamaño; además de eso, la capacidad de los huesos para reabsorber calcio no funciona en gravedad 0, así que la baja densidad del tejido oseo se suma a los problemas.  

Miembros fantasma: como la falta de gravedad provoca que los cuerpos se muevan involuntariamente. Algunos astronautas han llegado a perder el control sobre sus brazos y piernas, tanto así que a veces piensan que se trata de miembros de sus compañeros.

Agotamiento: al orbitar la tierra cada 90 minutos, los astronautas ven un total de 16 atardeceres y amaneceres cada 24 horas; al estar ligados directamente a la percepción de la luz, los ciclos de sueño de estas personas se ven afectados, llevándoles a perder valiosísimas horas de sueño.

Irregularidad en el flujo sanguíneo: de la misma manera que el agua, la sangre tiende a correr hacia la parte baja de nuestros cuerpos; no obstante, al estar sometida a gravedad 0, lo único que hace es correr libremente hasta llegar a la cabeza. Los efectos de este libre flujo sanguíneo duran aproximadamente cuatro días hasta que el organismo se adapta.

Desorientación: nuestro sentido de orientación depende directamente de dos órganos situados en el oído: utrículo y el sacculo, los cuales se basan en la presión ambiental para determinar lo que es arriba y abajo. De modo que la falta de gravedad y, por consecuencia, la falta de presión hace que el cuerpo quede totalmente confundido.

Fuente: Cultura Colectiva/Popular Science.