El diputado nacional Guillermo Carmona intenta aglutinar tras de sí a todo el kirchnerismo mendocino. De hecho, logró algo difícil: cuadrar a La Cámpora que dirá presente en su encuentro de este jueves en el antiguo hotel que fuera sindical de la UOM y testigo de numerosos encuentros y desencuentros políticos en El Bermejo.
En la convocatoria están muchos que van conformes, desde la nada electoral y otros, que estarán pero a regañadientes, pidiendo autocrítica, por ejemplo, además de espacios de militancia (léase: cargos desde los cuales apalancarse ahora que no están en el poder).
Pero hay un sector grueso que directamente no irá. Se autodenominan "Diálogo Peronista - #CanstruirPuentes", (con hashtag y todo) y ya tuvieron el fin de semana su encuentro en el Centro Cultural Israelita, muy satisfechos por su "construcción política". Allí, se autoflagelaron bastante con la autocrítica, la palabra mágica que usan sus seguidores para diferenciarse de los que se juntan con Carmona, algo así como los "ultra reivindicacionistas no hicimos nunca nada mal".
El municipio anfitrión alberga parte de la bronca de los dirigentes. Más allá de la gestión de Luis Lobos (no se sabe si irá o si su tema estará en el temario; vive cerca de allí) aparecen como sombras en pugna el exintendente, amigo y enemigo de Lobos y diputado nacional Alejandro Abraham, y además el ex precandidato Guillermo Elizalde. Ambos no se pueden ni ver. Y no se verán. Porque más allá que Elizalde esté entre los que buscan "#ConstruirPuentes", allí todo está roto.
Es Elizalde quien junta voluntades para-autoexcluyéndose- tratar de hacer "para ancha" en el primer distrito electoral. Fue ministro de Paco Pérez y ni su defensa a ultranza del "papismo peronista" lo salva de aquel recuerdo. Aunque algunos compañeros lo ponen a la par de Carmona y se encogen de hombros: "Carmona fue el ministro de Ambiente de Jaque y ahí está; Elizalde o fue de Pérez", miran como buscando diferencias posibles del ejercicio de un mismo cargo.
Convocatoria de Elizalde.
El asunto es que mientras hoy Carmona y Abraham estén invocando a Cristina Kirchner como médiums dependientes de una política que se traslada espiritualmente por el país, Elizalde estará comprando las tortugas para mañana, en que realiza una cumbre sectorial de su espacio autocrítica en el hotel Portal Suites con el "polémico Víctor Fera", tal como se conoce al referente nacional.