Roxana, la mendocina que murió de hantavirus

Se conoció la identidad de la mendocina de 36 años que murió en Monte Hermoso por la extraña enfermedad que contagia una especie de ratón que no hay en Mendoza. "Lo más importante es que nadie intervenga ni quiera salir a buscar ratones vivos o muertos, o nidos", advierten desde esa localidad.

Foto: Facebook
Foto: Facebook

La coordinadora de Zoonosis del sur bonaerense, Cecilia Martinángeli, confirmó que en las próximas horas vallarán la casa de Roxana Lucentini, la mujer mendocina que falleció afectada de hantavirus, en el balneario Sauce Grande, ubicado a unos 3 kilómetros del centro de Monte Hermoso.

MDZ intentó hablar con autoridades municipales y del hospital local, pero se alegó que lo harán recién el lunes. Para ese día se informó, además, que llegará a esaciudad un equipo de profesionales del Centro Provincial de Zoonosis Rurales, de Azul, para disponer un operativo de bioseguridad que elimine los posibles focos de contagio en la casa, que actualmente está cerrada.

"Lo más importante es que nadie intervenga ni quiera salir a buscar ratones vivos o muertos, o nidos. Dejen que la gente especializada se encargue. Si se altera el terreno se pueden borrar indicios (de la presencia del ratón en Sauce Grande)", comentó la profesional al diario La Nueva.

Mientras eso ocurría en el sur bonaerense, en Mendoza autoridades sanitarias señalaron que "no es común el ratón portador del hantavirus" en nuestra provincia, por lo que las sospechas de que Roxana Lucentini ( haya contraído la rara e incurable enfermedad aquí.

Martinángeli aclaró que la población de Sauce Grande tiene que estar tranquila.

"La prevención, en estos casos, es la misma que se realiza para cualquier plaga: evitar que el roedor encuentre refugio, comida y agua", sostuvo.

La profesional recordó que el virus Hanta es transmitido por roedores rurales (ratones colilargos).

"(Esos ratones) no suelen estar cerca de casas habitadas, pero ante los incendios o falta de agua, se trasladan. Lo mismo pasa con las víboras y alacranes. Por eso no hay que salir a buscar a ningún roedor y, si se encuentra uno muerto, hay que rociarlo con lavandina, esperar 30 minutos y luego, con la ayuda de una doble bolsa, enterrarlo, quemarlo o llamar a personal municipal", señaló.