El 26 de febrero ocurrirá un eclipse solar donde será visible en la mayor parte de América Latina. Esto se produce cuando la Luna se interpone entre el Sol y un observador superficie de la Tierra, tenemos lo que se llama un eclipse solar.
El eclipse podrá ser observado de manera parcial. La zona de parcialidad es amplia, cubriendo toda Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay, mitad sur de Brasil.
En Mendoza será totalmente visible, el único requisito es que la Luna se encuentre por encima del horizonte y que no esté nublado. Se podrá observar el eclipse solar a partir del domingo a las mañana desde las 9:21 hasta las 11:56. Donde la mayor parte del eclipse se logrará observar mas a las 10:34.
La línea central del eclipse tiene límites norte y sur los cuales comprenden una franja de alrededor de 50 km de ancho. Los observadores dentro de esa estrecha franja verán el evento en todo su esplendor. Fuera de esa franja el eclipse será parcial, con menor área de Sol cubierta por la Luna cuanto más alejado de la línea central se encuentre el observador.
Los eclipses solares deben verse con las mismas precauciones que se toman en cualquier observación del Sol. Por tanto, siempre debe utilizarse el debido filtro solar adecuado para uso visual, nunca mirar el Sol de manera directa, ni a simple vista ni utilizando ningún tipo de instrumento, ni utilizar filtros improvisados. La única excepción es en los minutos de totalidad durante un eclipse total (no es el caso del eclipse del 26 de febrero, el cual es anular), en donde la Luna ha cubierto por completo el disco solar y la débil corona (la atmósfera externa del Sol) se vuelve visible a simple vista.