Detuvieron a un policía por atacar a su expareja

El joven uniformado de 22 años golpeó a su exnovia pese a que tenía una orden de restricción por violencia de género.

Un policía de Catamarca de 22 años fue detenido por golpear a su ex pareja de 25, a la que tenía prohibido acercarse por echos de violencia anteriores. La mujer, que tiene un hijo en común con el uniformado, aseguró que sufre estos ataques desde hace mucho tiempo. 

Desde la Justicia se investigan otros hechos aparte de las amenazas, que se habrían efectuado cuando ambos vivían juntos. La fiscal Marta Graciela Nieva ordenó pericias para ambos y se aguardan los resultados de éstas, entre las cuales se encuentra el resultado del análisis psicológico a la joven. Al dirigirse a denunciar lo ocurrido en fiscalía, la joven develó estar "traumada" por el hostigamiento sufrido. 

Para la Justicia, el agravante del caso es que al policía se le habían impartido restricciones en su momento para que no se acerque a su pareja, por un ataque anterior en diciembre pasado, y había dejado de vivir en la casa familiar. 

Los efectivos de la comisaría departamental de Pomán, donde el denunciado trabaja, arrestaron al efectivo policial en la Villa de Pomán el pasado domingo. El acusado, de apellido Nieva, de 22 años, había sido sindicado por su ex pareja, una mujer de 25, como el responsable de haberla agredido físicamente, por lo que fue puesto a disposición de la Fiscalía de la Segunda Circunscripción Judicial, a cargo de la fiscal Nieva, desde donde se indicaron las medidas a seguir. 

La fiscal le impuso restricciones de acercamiento al policía, aunque luego de unas horas fue liberado, ya que aguarda poder contar con el expediente del anterior episodio para imputar al uniformado. "Se le va a dar la libertad porque él se compromete a no presentarse nunca más en Pomán", informaron los investigadores. 

Nieva es el mismo policía al que antes ya se le había quitado el arma reglamentaria por un ataque contra su ahora ex pareja, donde además de atacarla llevando consigo su arma, había realizado destrozos en la vivienda. Tras ese episodio la casa que tenían ambos quedó a nombre de la mujer y su hijo. Y él se fue a vivir a la casa de sus padres. 

Por el ataque a fines de diciembre a su por entonces pareja, a Nieva se le terminó quitando su arma reglamentaria, pero no se le había sancionado desde la fuerza. Ahora, según la información suministrada desde la Jefatura de Policía, se analizará su pase a disponibilidad una vez se remitan las actuaciones de este último ataque, que será adjuntado al informe administrativo realizado por el primer episodio. Aparentemente, su alejamiento de la fuerza con este último hecho, estaría sellado.

Fuente: Noticias Argentinas