Otro fin de semana de descontrol en la rotonda de El Challao

El domingo pasado te mostramos cómo los chanchos desayunaban en el espacio verde que une Champagnat y Olguín. Hoy la mugre estaba ahí porque los chanchos no desayunaron.

 No hay quien le ponga el cascabel al gato en la rotonda de El Challao, en donde se unen la avenida Champagnat y Regalado Olguín. La gente sigue sacando postes y elementos para hacer ejercicios con el objetivo de armar fogones con ese costoso material público. Además, después de correr picadas y escuchar música a todo volumen en una zona que ya no es un descampado, sino un área urbana en pleno desarrollo, dejan las botellas y desperdicios tirados por toda la zona.

La imagen de la impotencia del Estado es la de las botellas en el destacamento policial, con los vidrios rotos y abandonado, con las luces prendidas a plena luz del día y rodeado de restos de comida.

Este domingo a las 8.30, todavía había gente desayunando cerveza, fernet, a los gritos y con la música a todo volumen. No se detectó un "conductor designado" entre los que se amanecieron en el predio, por lo cual se infiere que tras ingerir alcohol salieron a conducir sus vehículos por las calles de Mendoza, impunemente.