El dictado de clases del ciclo 2017 finalizó el pasado jueves 7 de diciembre en toda la provincia de Mendoza; sin embargo, como suele ocurrir todos los años, en numerosas escuelas este acontecimiento es apenas un mero formalismo, dado que antes de la última semana de cursado las actividades 'formales' se consideran terminadas: muchos alumnos dejan de ir y los docentes se enfocan en delinear sus cronogramas para las mesas de diciembre y los encuentros de apoyo destinados a los chicos que deben rendir materias.
La causa de ellos es un problema que nunca se resuelve: el cierre de notas del tercer trimestre. Si bien el Calendario Escolar 2017 prevé que la finalización del último periodo del ciclo lectivo sea el 7 o 15 de diciembre, para escuelas primarias y secundarias respectivamente, la entrega de calificaciones se pautó, en líneas generales, para el 30 de noviembre. Esa diferencia de una o dos semanas, dependiendo el caso, ocasiona un vacío educativo que cada establecimiento aborda de maneras muy disimiles y genera confusión entre padres, docentes y alumnos.
Más sobre este tema
Calendario escolar: dato mata relato
La columna de José Thomas sobre Educación en el programa "Uno nunca sabe" por MDZ Radio. Los cuatro pilares de la educación.
Así, por ejemplo, hay escuelas que en esos días organizan actividades extracurriculares, como muestras de trabajos que exponen el balance de lo aprendido en el año, o talleres y festivales; otras, en cambio, superditan la responsabilidad a cada docente sobre cómo proceder. Sin embargo, muchos establecimientos directamente se desentienden y no actúan, al considerar que si plantean alguna actividad ésta no tendrá efecto alguno en los estudiantes, por lo que optan en avanzar con las mesas de diciembre, dejando abierta la posibilidad de faltar a muchos alumnos.
De hecho, al menos en el caso de las escuelas primarias, los padres prefieren no enviar a sus hijos a los establecimientos sabiendo que estarán sin 'hacer nada', o los mandan por otros motivos ajenos a la enseñanza. Para los adolescentes de secundaria, con menor control parental y en los casos que no deban rendir asignaturas pendientes o anden con margen para faltar a clases, la ocasión les es provechosa para adelantar sus vacaciones de verano.
Más sobre este tema
Los 7 disparos de Cornejo a dos años de asumir como gobernador
El SUTE abre el paraguas: "Si hay decreto, las clases no arrancan"
La fobia a los exámenes de fin de año: un problema que tiene solución
Multaron a una escuela por la suciedad que dejaron sus alumnos en la calle
Prueba "Aprender": rindieron 54.000 alumnos en Mendoza
En la Dirección General de Escuelas (DGE) se reconoce esta situación. La subsecretaria de Gestión Educativa de ese organismo, Mónica Coronado, aseguró a MDZ que "las clases tienen una fecha de finalización oficial, a la que se tienen que ceñir todos los establecimientos educativos", y recalcó que en las escuelas "se tienen que desarrollar actividades educativas por más que no tengan calificación".
Aunque los docentes "pueden haber finalizado el programa antes de lo previsto, eso no implica que terminen las clases, porque tienen más cosas para trabajar dado que hay objetivos pedagógicos, como la comprensión lectora, la resolución de problemas y el trabajo en equipo", señaló la funcionaria. De hecho, agregó, "si uno se ciñe exclusivamente a la enseñanza de los contenidos, al docente puede sobrarle hasta un mes del año, pero eso puede significar que está trabajando muy superficialmente".
Coronado indicó que las responsabilidades de que se concrete el calendario escolar tal como está estipulado recaen en la propia DGE y, sobre todo, en las autoridades de las escuelas: "Hay un seguimiento que se puede hacer desde la DGE, pero es una responsabilidad del equipo directivo de cada establecimiento, que debe planificar racionalmente el periodo de tiempo que se dispone".
Sobre esto último, la responsable de Gestión Educativa explicó que ese aprovechamiento depende de "qué tipo de planificación hace la escuela en función del calendario escolar", y apuntó a que los establecimientos deben "tener actividades pedagógicas que sean significativas para los chicos", con el objetivo de retener a los alumnos en clases por más que las evaluaciones hayan finalizado antes.
Ante este panorama, la Dirección General de Escuelas está analizando los periodos de inicio y fin de clases dentro del calendario escolar, para reorganizarlos de cara al ciclo lectivo del próximo año. Coronado manifestó que "debemos trabajar el tema de la finalización del tercer trimestre y las actividades posteriores y ver a quiénes involucran", y reiteró la importancia de los trabajos extracurriculares: "Supongamos que un profesor tiene una carga horaria de dos horas en un día en la escuela, entonces puede organizar una actividad con los chicos, como recuperación de contenidos, muestras de balances u otras actividades".
Por último, la funcionaria subrayó la necesidad de que los padres cuenten con información sobre el desarrollo del calendario escolar antes del inicio del ciclo lectivo.