Los padres de un bebé de 15 meses que falleció hace poco tiempo denunciaron en la localidad bonaerense de Comandante Nicanor Otamendi que los restos de su hijo desaparecieron del cementerio local.
Se trata de la segunda desaparición del cadáver de un bebe en la necrópolis de esa pequeña ciudad ubicada entre Miramar y Mar del Plata, dado que hace nueve meses también robaron los restos de un niño que luego aparecieron mutilados por perros, a la vera de un arroyo de la zona.
El episodio fue descubierto cuando los padres del niño fueron hasta la tumba a dejar unas flores, y quedaron estupefactos al encontrar que el ataúd estaba abierto, la tapa suelta, el interior vacío y ningún empleado que pudiera darles explicaciones, según publicó el diario La Nación.
Tras la denuncia, la fiscalía descentralizada de Miramar abrió una causa y dispuso primeras medidas para determinar responsabilidades en este hecho que habría ocurrido sobre el cierre de la última semana. Mientras tanto, la familia del pequeño convocó a una marcha para reclamar justicia y exigir condena para los culpables.
Además del levantamiento de huellas en el cementerio se dispuso un amplio rastrillaje en los alrededores, presumiendo que quien tomó el cuerpo lo pudo haber arrojado en las inmediaciones.
Algo similar había ocurrido en marzo de este año, cuando se encontró a la vera de un arroyo el cadáver de un menor de aproximadamente dos años. Luego se pudo comprobar que ese cuerpo había sido sepultado poco antes también en el cementerio de Comandante Nicanor Otamendi y correspondía a un niño que se había asfixiado con un pequeño globo, de los que se cargan con agua en carnaval. Por ese caso quedó procesado el encargado del cementerio, acusado de encubrimiento y falso testimonio.