Un hombre de 37 años fue asesinado ayer frente a dos de sus ocho hijos cuando guardaba el auto en su casa de la ciudad de Rosario y si esposa aseguró que fue en venganza por haber dejado de vender drogas para una mujer, informaron fuentes policiales y judiciales.
La víctima, identificada como Roberto Godoy, fue baleada desde un automóvil mientras estacionaba el suyo en el garaje de su casa en la zona noroeste de Rosario.
Según su esposa, lo que motivó el asesinato fue la decisión de Godoy de dejar el negocio del narcomenudeo, por lo que cree que los autores del crimen estarían vinculados a una "puntera" de otro barrio para quien comercializaban.
El crimen se produjo alrededor de las 0.15 de en la vivienda situada en Olivé al 2400, cuando Godoy estaba junto a dos de sus hijos que presenciaron la balacera, precisaron voceros policiales.
"Voy a decir la verdad, vendíamos droga hace mucho tiempo, vendíamos para ellos y les dijimos que no", contó sorpresivamente la esposa de la víctima, identificada como Virginia.
"Cuando dijimos que no, pasó lo de anoche, mataron a mi marido", agregó la mujer, madre de los ocho hijos de la víctima.
El hombre recibió varios disparos en la zona abdominal y en las piernas y fue trasladado por familiares al hospital Alberdi, donde falleció esta madrugada, informó el Ministerio Público de la Acusación (MPA).
Según contó uno de los hijos, menor de edad, cuando se bajó del auto de su padre escuchó varias detonaciones desde un Chevrolet Corsa color gris.
Fuentes de la investigación indicaron que en el auto había cuatro personas y que una de ellas disparó desde una ventanilla baja del vehículo.
Los cuatro sospechosos son buscados y tres de ellos estarían identificados, señalaron desde la Fiscalía que investiga el caso, a cargo de Eugenio Malaponte.
En el lugar del crimen la policía recogió dos vainas servidas que fueron enviadas a peritar, agregaron los informantes.
"Teníamos miedo, estábamos bajando con los chicos, aparece un auto y sin mediar palabra dispara", relató la mujer de la víctima en declaraciones a Canal 3 de Rosario.
Para ella el crimen está vinculado a su decisión de dejar de vender drogas para una mujer de barrio La Cerámica, próximo al lugar donde ocurrió el asesinato.
"Hace como cinco meses que no queríamos saber más nada", sostuvo Virginia sobre la decisión que habrían adoptado de dejar de vender drogas.
La mujer contó que dos semanas antes le habían baleado las ventanas de su domicilio y que luego se habían detenido las intimidaciones, hasta que anoche finalmente su marido fue baleado delante de dos de sus hijos, uno menor y otro de 18 años.
Virginia declaró hoy en la seccional 20 de Rosario, que investiga el hecho, en tanto el fiscal Malaponte tomó medidas de investigación que se mantienen en reserva en procura de establecer lo ocurrido.
Télam