Por estos días, la Administración de Parques Nacionales y el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas deberán expedirse sobre un pedido formal de la Confederación Mapuche de Neuquén para declarar al volcán Lanín como "Sitio Sagrado Natural Mapuche".
El volcán, de 3.776 metros de altura sobre el nivel del mar, enclavado en la provincia de Neuquén, es considerado por los mapuches como un poderoso centro espiritual, filosófico, energético y de conocimiento mapuche. De ahí, los argumentos de su pedido.
Según aclaró La Nación, esta categoría que se pidió para el volcán no implica en los hechos una cesión de jurisdicción o de derechos de posesión, ni que el volcán deje de ser público. De todos modos, ya hay resistencia por parte de los operadores turísticos de la zona.
Más sobre este tema
Incendios en el sur, o de las distintas maneras de echarle más leña al fuego
Entre la historia y la magia
El objetivo sería reconocerles a las comunidades mapuches ese ícono natural para propósitos ceremoniales y religiosos. También sentaría las bases para un diálogo intercultural y para la atracción de otro tipo de turismo ajeno al deportivo o de aventura.
La iniciativa causó polémica en San Martín de los Andes. La cámara que agrupa a los sectores turísticos reclamó a través de una carta al presidente del directorio de Parques Nacionales, Eugenio Bréard, "ponerles límites a las pretensiones de los pueblos originarios ya que actúan en desmedro de la actividad comercial".
En tanto, el secretario de Turismo de esa localidad, Esteban Bosch, manifestó su férrea oposición: "Lo vemos como una apropiación en exclusividad de un activo natural que es de todos los argentinos y con el cual los neuquinos tenemos una fuerte identificación simbólica".
"La figura de sitio sagrado puede crear, además, confusión respecto a cuál es su efecto y alcance. Recordemos cuando a la Justicia se le niega el acceso a un lugar sagrado", completó.