Cerca del mediodía, el fiscal Gustavo Stroppiana realizó una nueva inspección ocular en las instalaciones del Instituto Próvolo de Luján acompañando a una víctima, que fue marcando los sitios donde sufrió abusos o fue testigo de los mismos.
Si bien la expectativa estaba puesta en la búsqueda de un sótano donde de acuerdo al testimonio de la víctima había "frascos con fetos", Stroppiana señaló que esa medida "quedará para más adelante".
"La testigo fue marcando los sitios donde habían ocurrido los hechos. Hacía mucho que no venía, por lo cual fue una experiencia abrumadora. Hubo toda una preparación psicológica para que pudiera enfrentarse a esta medida", agregó Stroppiana.
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Mientras el fiscal realizaba la recorrida, un vecino del instituto lujanino se acercó a dar su testimonio ante los periodistas apostados en el lugar. "Hace 10 años veía que en la zona de la huerta a los chicos les pegaban con un palo. Le conté a mis padres pero en ese momento no me creyeron", contó Leonardo.
"Siempre me llamaba la atención que siendo un lugar tan grande mantenían las ventanas cerradas. Desde chico tuve la intuición de que algo oscuro pasaba", agregó el vecino del Instituto Próvolo.
Por último, tras terminar la recorrida, el fiscal se refirió al sótano con "frascos con fetos" que habría mencionado la víctima en su declaración en Cámara Gesell. "Vamos a fijar una fecha especial para buscar ese sótano. Voy a hacer todas las inspecciones oculares que sean necesarias; por eso el lugar continúa cerrado y con consigna policial", cerró Stroppiana.