Conocido boliche de Mendoza: una amigas están rodeadas de un grupo de chicos cuando una advierte que a la bebida que están tomando le tiran una pastilla. Después de averiguar, descubren que ese grupo de amigos se "divierte" agregando Rivotril y Alprax al vodka que estaban bebiendo.
Casamiento en una conocida bodega de la provincia: se repite la misma escena con otro grupo de jóvenes, con una naturalidad que no deja de sorprender.
Almuerzo en un hotel de Mendoza: un joven sorprendido comenta sobre esta práctica de mezclar alcohol con psicofármacos a lo que dos de los comensales les cuentan que han sido internados por ese tipo de consumo.
Diferentes escenas, distintos grupos de personas, lugares diversos y una realidad que nos golpea más cerca de lo que podemos imaginar. Una práctica cada vez más habitual en Mendoza, principalmente entre adolescentes, con consecuencias irreversibles para su desarrollo cerebral.
Sergio Saracco, quien es el Director del Observatorio de Salud Pública y Problemática de Consumo de la UNC, conversó con MDZ Radio sobre esta problemática:
- ¿Es cada vez más frecuente esta práctica en Mendoza?
-Sí, cada vez lo vemos con mayor asiduidad, no solamente se produce con la asociación de alcohol y tranquilizantes sino con otras sustancias. Se lo conoce como policonsumo, cuando se usa una o más sustancias con el mismo fin que es buscar una alteración del estado de la conciencia.
- ¿Qué produce este policonsumo?
-Se buscan dos fines: a veces potenciar los efectos o en otras oportunidades antagonizarlo.
Si se usan dos sustancias que afectan sobre el mismo punto el sistema nervioso central lo agudizan. Si consumo dos depresores va a producir una disminución de las actividades sintácticas va buscando primero una desinhibición, sentirse más relajados, fenómenos de tranquilidad, buscan consumir alcohol y tranquilizantes para generar este efecto.
Cuando buscamos un efecto antagónico por ejemplo cuando combinas una sustancia depresora como el alcohol o un tranquilizante con algún estimulante, cuando combinas una bebida alcohólica con un energizante, o cuando consumen cocaína y se bajan de ese estado con el alcohol o algún tranquilizante.
- ¿Tiene alguna lógica esta mezcla fatal?
-Todas estas drogas tienen tolerancia, se va generando un acostumbramiento, ante la dosis que se tomaba ya no tiene el mismo efecto, se necesita aumentar la dosis o cambiar la droga. Entonces se pasa a bebidas alcohólicas de mayor graduación, como destilados u otras bebidas con mayor graduación. A veces esa cantidad no se logra tampoco, entonces no se logra el efecto deseado y se potencia con los tranquilizantes.
- ¿Cómo obtienen los psicofármacos? ¿Son de fácil acceso?
-Fácilmente lo van obteniendo de los familiares, hoy cada vez hay más personas medicalizadas con psicofármacos productos de patologías también que producen el consumo de droga a temprana edad. Esto hace que haya facilidad de que algún familiar o conocido esté medicado y sin que se dé cuenta se lo van sacando.
Es altamente peligroso porque al potenciar el alcohol con tranquilizantes hace que el cerebro no funcione adecuadamente y generan diversos efectos como dificultades para caminar, mantener el equilibrio, para pensar libremente, esto puede terminar en comportamiento que ponen en riesgo la seguridad, puede provocar comportamientos de golpes, caídas, mantener relaciones de sexo no seguro, embarazos no deseados, o bien que termine involucrado en hechos de violencia o agresiones, puede tener consecuencias legales. Se pierde la capacidad de reaccionar frente a determinados estímulos.
- ¿Es un circulo vicioso? ¿Estamos viendo el efecto de lo que pueden ser las nuevas generaciones?
-Sí, según los últimos datos de la Sedronar del último año 7 de cada 10 chicos niños o adolescentes consumen alcohol, 1 de cada 2 lo hacen en forma abusiva.
Si tienen menos de 17 años y no deberían consumir alcohol porque el cerebro está en una etapa madurativa se está terminando de madurar áreas críticas del cerebro. El hecho de consumir alcohol en esas edades va a tener consecuencias directas en el futuro. En los adolescente el consumo de alcohol deja un daño irreversible, dañando su capacidad para estudiar, trabajar y desarrollarse.
- ¿Las mujeres son más vulnerables?
-El alcohol afecta de diferente manera a las mujeres, mucho más grave aún si están embarazadas. Las mujeres son más vulnerables por características físicas propias. Al tener menos pesos, al consumir igual cantidad de alcohol la mujer va a tener consecuencias mayores, y la ingesta de alcohol brinda mayor posibilidades de tener cáncer de mama.