El lunes, cerca de las 17, Juan Manuel volvió de la escuela y salió a jugar al fútbol con sus amigos en la vereda de su casa, en el partido bonaerense de San Pedro. La pelota se le fue por accidente al campo de un vecino y el nene de siete años cruzó a buscarla. El dueño de casa no reaccionó de la mejor manera ante la presencia del niño en su propiedad y comenzó a dispararle.
El hombre, de 83 años, disparó sin mediar palabra contra el grupo de chicos que intentaba recuperar la pelota. "Estaba escondido detrás de un árbol", relató esta mañana en TN Yanina, la mamá del nene que fue baleado en la mano y enfatizó: "Le tiró a matar".
La policía allanó la propiedad del agresor y secuestró una gran cantidad de cartuchos intactos calibres 12, 16 y 36, además de vainas servidas calibre 32, el mismo calibre que usó para agredir a los nenes.
"Me dijeron que no va a quedar preso por la edad que tiene", se lamentó la mujer. Al hombre se le abrió una causa por "tentativa de homicidio, tenencia ilegal de arma de guerra y lesiones graves".
"Juan Manuel está muy asustado, no quiere volver a casa", dijo su mamá y contó que tampoco puede dormir de noche después de lo que le pasó. Un estrés postraumático que comparten sus compañeros, a pesar de haber salido ilesos, y también su hermana, que estaba viéndolos jugar sentada en la vereda cuando una bala le rozó la cabeza. "Tiene que pagar por lo que hizo", afirmó la madre.