Al hablar de mejoras en el sistema educativo, muchas veces se pone como ejemplo el modelo de países nórdicos como Finlandia. Sin embargo, la posibilidad de que en la provincia se repliquen experiencias como esa parece nula. Sobre todo, si se tiene en cuenta que en aquellas latitudes la infraestructura educativa juega un papel clave mientras que en Mendoza muchas veces se hacen malabares para poder dictar clases. Por ejemplo, hoy en día la Dirección General de Escuelas alquila 121 inmuebles y la gran mayoría no fueron pensados para impartir lecciones a alumnos.
En total, el Gobierno provincial invierte 30 millones de pesos anuales para arrendar edificios en diferentes municipios. Por estos días se están renegociando varios de esos contratos, ya que habían vencido en el año 2012 sin que fueran renovados. Si bien algunos de esos inmuebles no son los ideales para funcionar como escuelas, en la DGE confiesan que no tienen otra salida.
"Hay casos de escuelas que las venimos alquilando desde hace más de 20 años, por lo que es difícil trasladarla. Casi que somos prisioneros de esos alquileres", expresó a MDZ el director general de Administración de la DGE, Gabriel Sciola.
Sucede que en algunos de esos casos el gobierno no tiene muchas salidas para dejar de alquilar edificios. Por ejemplo, un impedimento que suele presentarse -sobre todo en zonas urbanas- es la falta de terrenos cercanos para poder construir una escuela nueva. Por este motivo, una vez que se empieza a alquilar un inmueble y la comunidad se acostumbra de llevar allí a sus hijos, es muy difícil que ese alquiler pueda darse de baja. Aún cuando el lugar no sea óptimo para ese fin.
El problema también afecta a departamentos menos poblados. En los próximos días se licitará el alquiler de la escuela Juana Manso, en Lavalle; la escuela Nilda Palucchini de Rodríguez, en Tunuyán; y la escuela Eugenio Izsaky, en Malargüe.
Según las estadísticas que maneja la DGE, el 19% de los inmuebles alquilados están radicados en Capital y tienen el costo promedio de alquiler más caro: 75.000 pesos por mes. Sin embargo, el centro urbano donde más se alquilan escuelas es San Rafael, donde están el 23% de los establecimientos arrendados.
En abril se licitó por tres años el alquiler de la escuela Gazari, de Ciudad.
Por otro lado, si bien con las cosas tal como están hoy el Estado destina alrededor de 2,9 millones mensuales al pago de alquileres, la salida a esa situación no es sencilla. Si llegasen a encontrar un terreno cercano, la espera promedio para adquirirlo, concretar un proyecto, licitarlo y concluirlo se estima que es de al menos 7 años. La otra solución sería comprar el inmueble que está en alquiler y sobre eso están trabajando en la DGE. Sin embargo, admiten que por una cuestión de fondos no es posible comprar más de dos o tres inmuebles por año.
A estos 97 alquileres, hay que sumar 24 más que aún se están negociando.
Por todo ello el titular de la Dirección General de Escuelas, Jaime Correas, explicó que si bien en algún momento se puede llegar a contar con edificios modelo para aplicar nuevas técnicas educativas, no serían muchos ni aportarían a la estadística provincial. "Hay que trabajar y mejorar sobre lo que tenemos", admitió Correas.
Alquileres de emergencia
Así como hay escuelas que llevan casi 30 años funcionando en edificios alquilados, otra situación que se suele presentar es la de colegios que sufren de problemas edilicios y obligan a la DGE a salir a buscar otro inmueble mientras se hacen obras de refacción.
Ese es el caso de las escuela Domingo Bombal o la Federico Moreno, que en estos momentos se encuentran en obras y mientras se desarrollan las tareas edilicias el Estado tuvo que alquilar transitoriamente otras instalaciones.