Este mediodía se vivió un tenso momento en el microcentro mendocino, cuando un chofer de un colectivo de la STM cerró la puerta de la unidad, agarrándole la mano a un niño.
A partir de allí, la unidad se detuvo y el conductor hizo descender a los pasajeros que, en un primer momento, recibió críticas por parte de los testigos del episodio.
Sin embargo, posteriormente, los pasajeros terminaron increpando a la madre del chico, a la que le reclamaron por la falta de atención a la hora de ver en donde se sentaba su hijo. El pequeño, de unos ocho años aproximadamente, estaba en los asientos del final del colectivo, al lado de la puerta y su madre junto a él y, en un descuido de ambos tuvo lugar el incidente.
El chico comenzó a llorar desconsoladamente, por lo que el chofer detuvo la unidad y se acercó a ver qué había sucedido. Si bien al niño no le pasó nada grave, el chofer cambió el recorrido habitual para llevarlo a la Clínica Francesa ubicada en calle Colón, lugar del que, de acuerdo con la madre, el niño es socio.
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