El pasado miércoles, una joven de 19 años denunció que cuando caminaba por la avenida Papa Francisco de San Miguel de Tucumán fue interceptada por un hombre que la obligó a subir a un Toyota Corolla negro con vidrios polarizados. Agregó que al ingresar al vehículo descubrió a otra joven maniatada e inconsciente. La Policía y la Justicia se movilizaron de inmediato y descubrieron que la denuncia era falsa, por lo cual la chica será obligada a recibir tratamiento psicológico.
La falsa víctima relató que sus supuestos captores le habían dado algún tipo de sustancia que le ocasionó pérdida de conocimiento. Al despertarse dijo que se dio cuenta que la habían dejado abandonada en la autopista San Martín que conduce a la ciudad de Famaillá. No había sido golpeada ni abusada sexualmente, a pesar de que "la habían amenazado", y tampoco le habían robado ninguna de sus pertenencias, según consigna La Gaceta de Tucumán.
Tras la falsa denuncia, se movilizó a las divisiones Trata de Personas y Delitos contra las Personas tucumana con un equipo de por lo menos 10 efectivos. Además se puso en conocimientos a las cinco regionales para que trataran de ubicar un vehículo de esas características con tres ocupantes, especialmente en los puntos limítrofes de la provincia. Las camionetas y motos del Servicio 911 también se sumaron a los operativos.
Mientras los uniformados hacían su trabajo, el fiscal López Ávila escuchó atentamente a la joven y le pidió que le entregara el celular para realizar una serie de pericias. Fue entonces cuando la joven debió confesar su mentira.