Seis años después de que la presencia inusitada de Paul David Hawson, por todo el mundo conocido como Bono, revolucionara el Valle de Uco, nuevamente hay indicios de que tras su concierto de anoche en La Plata y previo a presentarse en Santiago de Chile, estará por Mendoza.
Reconocido por sus mensajes de tono progresista cada vez que visita un país, poniendo en aprietos muchas veces a gobernantes y dirigentes, sin embargo aquí sus contactos son de índole que podrían considerar de un perfil más "cheto". De tal modo, su recorrido esta vez no sería como en 2011 por algún drugstore de estación de servicio de Tupungato, sino un restaurante muy bien plantado del Gran Mendoza.
El vocalista de U2 hizo en 2011 este recorrido que te contó MDZ y causó sensación en medios de todo el planeta:
El periplo de Bono inició en una finca de San Carlos, donde almorzó y comenzó a degustar caldos vinarios elaborados en Mendoza. Luego, la travesía por el Valle de Uco se centró en Tupungato, donde descansaron por unos minutos en unas humildes mesas dispuestas en una verdeda, donde en unos pocos metros se encuentra una pizzería (Amigooo Pizza) y un drugstore perteneciente a una estación de servicios: Paldén GNC.
Compraron chocolate y tomaron café
Allí el músico junto a sus acompañantes produjeron un pequeño revuelo luego de que fueron reconocidos: ""Al principio no los había conocido. Cuando llegaron a la estación yo les dije que me corrieran la camioneta de ahí, porque habían estacionado mal"", recordó entre risas nerviosas Lucía Ovando, la chica que tuvo el primer encuentro con los hombres que viajaban "en una camioneta gris".
""Entonces el chico que manejaba me preguntó su podíamos tomar café y yo le contesté que si pero que antes debían estacionar la camioneta bien. Me dijo que era un minuto nada más. Entonces me pidió que primero se bajaran los pasajeros que traía y que luego estacionaría bien la camioneta"", relató.
Lucía además contó que "primero se bajaron los otros, "un hombre gordo canoso y grandote, otro que era el jefe de seguridad que andaba con una camisa a cuadritos, otro con pelo largo que tenía toda la onda y al final, último, se bajó él -por Bono- descalzo y con las botas en la mano"", recordó.
""Yo lo miraba. Pensaba dentro mío cuando entró al drugstore que era él. Es él, es él, me decía a mi misma. Querían un chocolate y tomaron un café y entonces me animé a pedirle una foto y en principio me dijeron que no podían. Luego de que les insistí bastante el amigo me dijo que sí podía. Creo que no era de la banda. Mientras tanto Bono que observaba la escena se reía", añadió Ovando.
La joven además completó que "el amigo "me dibujó una rosa en una servilleta mientras el otro me decía que iba a terminar pidiéndome mi número de teléfono. Entonces en un momento el pibe que manejaba me dijo dale piba aprovechá ahora que se lo llevan. Todo esto ocurrió cerca de las 19"", detalló.
Lucía Ovando además apuntó que "Bono iba sentado en la camioneta delante, al lado del conductor y atrás iban el de pelo largo, el canoso, el irlandés amigo de él y el guardaespaldas. Salieron con dirección a la Ciudad".
Una reunión exclusivamente hedonista
Luego de su paso por el drugstore de Tupungato la procesión dirigió al grupo hacia la bodega Cheval des Andes (ubicada en Las Compuertas, Luján de Cuyo), perteneciente al Grupo Chandon, donde arribaron cerca de las 19:30.
Según confirmó el enólogo de la casa vinaria, Nicolás Audebert, el músico llegó acompañado "por unas cinco personas" para realizar una degustación de los principales vinos que elabora la bodega de capitales franceses.
""Degustó los vinos Cheval cosecha 2002, 2003 y 2006 y lo hizo junto a sus amigos en una ceremonia íntima y discreta que se centró principalmente en el placer que producen nuestros productos en quien los bebe"", manifestó Audebert.
El enólogo francés, mientras en todo momento explicó que ""me pidieron por favor que no trascendiera lo que hicieron en la bodega", además informó que "la apreciación de los vinos no estuvo acompañada por ninguna comida". Y agregó: "Bono llegó a Cheval gracias a un contacto mío. Un amigo mío que lo trajo para probar nuestros vinos"", dijo.
Pese a la discreción solicitada, Audebert, agregó que "Bono "no compró vinos" debido que en el lugar donde se produjo la reunión "es para recibir visitas especiales y para probar vinos, no para venderlos. En la mesa éramos unas seis personas que teníamos la intención de disfrutar los vinos"", acotó.
En tanto, el hacedor de vinos añadió respecto a la versión de que Bono habría estado interesado en la adquisición de tierras vitivinícolas mendocinas que "no se habló de eso".
""Según mi amigo ellos habían programado llegar acá con el fin de tener un momento de disfrute y de relajación. Fue una visita de hedonistas"", señaló.